Kevin Aguirre Sánchez
Poeta recién llegado
Y la oscuridad cubrió lo que fue un corazón iluminado,
La rutina de la vida encandilo lo dulce de su naturalidad,
Con la costumbre y la falta de afecto, los vacíos han llegado,
Y llego por fin el día en donde el amor prefirió amar la soledad.
Cansado del frio y sin encontrar la calidez de la ternura,
Prefirió los inviernos del silencio y tejió su propio abrigo
Y en medio del camino, completamente lleno de locura,
Se miró al espejo y dijo: Tú eres mi verdadero amigo.
Y cegado por causa de la oscuridad en donde se encontró,
Empezó a odiar la luz, la misma con la que ilumino en el ayer,
Amando las tinieblas de la incomprensión, solo decidió,
Amarse solo así mismo, alejándose del amor de una mujer.
La soledad lo abrazo como una madre a su hijo pequeño,
Y lo consoló hasta destilarse con él en un mar de agonías
Y él murió al enterrar sus deseos, sus anhelos, sus sueños,
Suicidando el corazón en un poema lleno de melancolías.
Esto pasó de noche, en las penumbras de un cielo nublado,
En el descuido de una persona que juro amarlo sin final,
Pero él aprendió a ser feliz, sin tener compañía a su lado,
Y llego la mañana siguiente pero él nunca volvió a ser igual.
La rutina de la vida encandilo lo dulce de su naturalidad,
Con la costumbre y la falta de afecto, los vacíos han llegado,
Y llego por fin el día en donde el amor prefirió amar la soledad.
Cansado del frio y sin encontrar la calidez de la ternura,
Prefirió los inviernos del silencio y tejió su propio abrigo
Y en medio del camino, completamente lleno de locura,
Se miró al espejo y dijo: Tú eres mi verdadero amigo.
Y cegado por causa de la oscuridad en donde se encontró,
Empezó a odiar la luz, la misma con la que ilumino en el ayer,
Amando las tinieblas de la incomprensión, solo decidió,
Amarse solo así mismo, alejándose del amor de una mujer.
La soledad lo abrazo como una madre a su hijo pequeño,
Y lo consoló hasta destilarse con él en un mar de agonías
Y él murió al enterrar sus deseos, sus anhelos, sus sueños,
Suicidando el corazón en un poema lleno de melancolías.
Esto pasó de noche, en las penumbras de un cielo nublado,
En el descuido de una persona que juro amarlo sin final,
Pero él aprendió a ser feliz, sin tener compañía a su lado,
Y llego la mañana siguiente pero él nunca volvió a ser igual.