dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Vino la vil hiena y devoró mi alma
desgarrándola con su fiero diente;
la verdad reclama aunque sé que miente,
sólo quería robarme la calma.
Yo estaba feliz izando la palma
cuando mi cuerpo su colmillo siente;
se marcha luego feliz y sonriente,
aunque era enero se llevó mi talma.
Mis desgracias y mi tristeza pide
solazándose en la sangre del pobre
infeliz que con su maldad fulmina
hasta que la justicia impía cobre
todo lo que debe porque no olvide
que si a odio mata a odio termina.
Eladio Parreño Elías
29-Mayo-2012