Vuelve la noche a tenderse
a horcajadas sobre la mesa,
con su amor oscuro
deslumbra todo en mi;
mucho me pesa,
como al titán el firmamento.
Su vigor y dulzura
reclaman, envuelven,
revientan a ciegas
todas las posibles ganas,
los temores todos
y obedezco.
Rechina el orgullo
entre los dientes
cuando la vista involuntaria
busca excusas;
servil, insignificante
desaparece el mundo.
Mujer cruel,
mujer de guerra,
asidua vengadora
de las bellezas incomprensibles,
de las injurias de la carne y los dioses.
a horcajadas sobre la mesa,
con su amor oscuro
deslumbra todo en mi;
mucho me pesa,
como al titán el firmamento.
Su vigor y dulzura
reclaman, envuelven,
revientan a ciegas
todas las posibles ganas,
los temores todos
y obedezco.
Rechina el orgullo
entre los dientes
cuando la vista involuntaria
busca excusas;
servil, insignificante
desaparece el mundo.
Mujer cruel,
mujer de guerra,
asidua vengadora
de las bellezas incomprensibles,
de las injurias de la carne y los dioses.