kevin.
Poeta fiel al portal
El destino es un cuadrado.
Uno, en el que los vertices
son vórtices. Y su vacio
un mundo por descubrir.
El destino se parece al mar
en que tiene horizonte,
el amor. Y es, asi tan sano,
que tiene todo en su santuario.
Porque tenernos los unos
a los otros, es querernos.
Y, porque, de ser algo imaginado
el cielo se cae a pedazos.
Uno, en el que los vertices
son vórtices. Y su vacio
un mundo por descubrir.
El destino se parece al mar
en que tiene horizonte,
el amor. Y es, asi tan sano,
que tiene todo en su santuario.
Porque tenernos los unos
a los otros, es querernos.
Y, porque, de ser algo imaginado
el cielo se cae a pedazos.