AR_Bariloche
Poeta recién llegado
La identidad es un ser
Que se crea y se cría.
Comienza a dormir
Desde que nosotros nacemos.
Somos igual al resto,
Hasta que nos damos cuenta
De que estamos despiertos.
Y a partir de ahí,
Cambia el color de la ruta
Como un árbol en otoño,
Que de a poco,
Nos muestra sus ramas y caminos.
Pocos creen en esos
Que le ven sentido a las cosas
Comunes y ordinarias,
También a lo extravagante.
Y el resto, solo los catalogan
De locos y anormales.
Pero esa es la habilidad del poeta,
Recitar un sentimiento,
Hasta la que posee una simple silla,
¡Una simple silla!
Puede ver todo lo que ella oculta:
La gente que se acomoda,
La gente que lo hizo, y que quizás,
Algún día murió,
O morirá.
Lo que sufre
Esa pobre cosa de cuatro patas,
Al peso;
Al exceso;
Al movimiento;
Al no movimiento;
Al miedo de arder con el fuego;
A trabajar por nosotros para no caernos
Y no recibir ningún afecto por ello;
A la soledad, que tanto la odiamos,
¡Que tanto la odiamos!
Todo sufre para el poeta.
Eso, eso es lo que él ve,
Un pequeño, y casi invisible,
Hilo de palabras exactas.
Que están perdidas,
Flotando alrededor de palabras comunes.
Es un filamento tan poderoso,
Que pareciera que fue extraído
Directamente de un sentimiento.
Y que en cada una de sus partes
Tiene un poco de cada sentido,
Haciendo vibrar al cuerpo entero.
Todos sienten para el poeta.
Y ahora, ¿Cuál es tu habilidad?
Que se crea y se cría.
Comienza a dormir
Desde que nosotros nacemos.
Somos igual al resto,
Hasta que nos damos cuenta
De que estamos despiertos.
Y a partir de ahí,
Cambia el color de la ruta
Como un árbol en otoño,
Que de a poco,
Nos muestra sus ramas y caminos.
Pocos creen en esos
Que le ven sentido a las cosas
Comunes y ordinarias,
También a lo extravagante.
Y el resto, solo los catalogan
De locos y anormales.
Pero esa es la habilidad del poeta,
Recitar un sentimiento,
Hasta la que posee una simple silla,
¡Una simple silla!
Puede ver todo lo que ella oculta:
La gente que se acomoda,
La gente que lo hizo, y que quizás,
Algún día murió,
O morirá.
Lo que sufre
Esa pobre cosa de cuatro patas,
Al peso;
Al exceso;
Al movimiento;
Al no movimiento;
Al miedo de arder con el fuego;
A trabajar por nosotros para no caernos
Y no recibir ningún afecto por ello;
A la soledad, que tanto la odiamos,
¡Que tanto la odiamos!
Todo sufre para el poeta.
Eso, eso es lo que él ve,
Un pequeño, y casi invisible,
Hilo de palabras exactas.
Que están perdidas,
Flotando alrededor de palabras comunes.
Es un filamento tan poderoso,
Que pareciera que fue extraído
Directamente de un sentimiento.
Y que en cada una de sus partes
Tiene un poco de cada sentido,
Haciendo vibrar al cuerpo entero.
Todos sienten para el poeta.
Y ahora, ¿Cuál es tu habilidad?