Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Habita en medio de lo profundo del mar,
no se encadena a ningún naufragio,
es la conjugación del verbo amar
y cuando besa, lo hace despacio.
Atrae la suerte con su mirada
y conquista islas por descubrir,
su boca habla una lengua olvidada
y su cuerpo es un souvenir.
Se luce a todas luces con su voltear,
desequilibra el mundo cuando me mira,
tiene un lujo cuando se va a bailar
y se inventa dioses cuando camina.
Y cuando besa, lo hace despacio,
sin relojes, sin destino y sin vacilación,
si me besa cambio de horario
y se acelera el ritmo de mi corazón.
Y va como las nubes en invierno
poblando todo el territorio,
inundo con su perfume mi cuaderno,
cuando no está cerca mío, soy un velorio.
Y cuando besa, lo hace despacio.
no se encadena a ningún naufragio,
es la conjugación del verbo amar
y cuando besa, lo hace despacio.
Atrae la suerte con su mirada
y conquista islas por descubrir,
su boca habla una lengua olvidada
y su cuerpo es un souvenir.
Se luce a todas luces con su voltear,
desequilibra el mundo cuando me mira,
tiene un lujo cuando se va a bailar
y se inventa dioses cuando camina.
Y cuando besa, lo hace despacio,
sin relojes, sin destino y sin vacilación,
si me besa cambio de horario
y se acelera el ritmo de mi corazón.
Y va como las nubes en invierno
poblando todo el territorio,
inundo con su perfume mi cuaderno,
cuando no está cerca mío, soy un velorio.
Y cuando besa, lo hace despacio.