Cuando cae el silencio y duele

Verino Rey

Poeta recién llegado
silencio.jpg



Debe ser ampliamente cierto.
De tan bastante
que algunos pondrían su cuerpo en el fuego
y verían las brasas
de tan cerca
como el infierno.

Debe ser densamente cierto.
Además no puede existir la más mínima duda.
No cuando escribiendo con tal sentimiento,
con esta sensación
caen esas verdades que entre sombras se unen,
se abrazan.
Si incluso las flores sucumben ante palabras.
Y esto sí es cierto
de tan cierto.


¡Ah cuando el silencio cae y duele!
La negra voz de nuestra negra alma,
la voz que habla por encima del habla
cuando el silencio cae,
cuando el silencio duele.


Os preguntaréis llegados a este punto
como llamar este sentimiento o esta sensación,
pues todo lo que nos hace sufrir tiene un nombre.
Deberíamos llamarla "soplo rojizo e incesante"
y diréis: ¡aué nombre es ese para un sentimiento
o para una sensación!
y siendo así: ¿qué hacer para combatirla?
¿Quizás cubrirse bajo la fé?
mientras ésta uno tenga
o intentar huir, ¿por qué no?
como hacen los cuervos del norte al sur,
del sur al norte.
Es más, deberíamos abrir solo los ojos a la Luna,
ya no digo al Sol,
digo a la Luna y cuando fuese muy urgente
e intentar protegerse de todo cuanto más uno pueda.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Aún si gritáramos bajo las tumbas cegándonos la muerte.
Aún si odiáramos por miedo a ignorarnos
y cerráramos tantas cuevas como nos fuese posible,
sería una cueva y otra cueva y después la siguiente.
Quizás deberíamos también tapiar las cornetas
o guardar las flautas en su funda por siempre, yo no sé.
Sellar los labios al caer la hoja del alba
y proseguir así sobre la aurora.
Callar las voces de los lirios o cerrar de una vez
todas las puerta que abren la puerta a los sueños
y sería una puerta y otra puerta y después la siguente.
Si aún así hiciéramos lo mismo
con todas las piedras y todas las gotas,
con todas las dudas y todas las huellas
y ese soplo rojizo e incesante
nos hiciese perder la cordura y aún después
asesináramos el más mínimo intrumento
o la más mínima lluvia, quizás diré tormenta.
...
Si aún así cae el silencio y entonces duele
lo mejor sería que lo hablásemos
con la más tranquila calma.
 
Última edición:
Podría ser bastante cierto.
De tan bastante que algunos pondrían su cuerpo en el fuego
y verían las brasas de tan cerca como el infierno.
Además, no habría motivos para dudarlo.
¿Por qué íbamos a dudar si al escribirse así
se caen las verdades y las sombras se abrazan?
Incluso las flores sucumben ante palabras
y esto sí es cierto de tan cierto.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
La negra voz de nuestra negra alma
y la voz que habla por encima del habla...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Entonces, llegados a este punto, os preguntareis
como llamar este sentimiento o esta sensación,
pues todo los que nos hace sufrir tiene un nombre.
Bien, nosotros le llamaremos soplo rojizo e incesante.
Y me direis: ¡Qué nombre es ese para un sentimiento
o para una sensación! Y aún siendo así,
¿qué hacer para combatirla?
Pues cubrirse bajo la fé mientras ésta uno tenga
o intentar huir, ¿por qué no?
como hacen los cuervos del norte al sur,
del sur al norte.
Es más, deberíamos abrir solo los ojos a la Luna,
ya no digo al Sol,
digo a la Luna y cuando fuese muy urgente
e intentar protegerse de todo cuanto más uno pueda.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Aún si gritáramos bajo las tumbas cegándonos la muerte,
aún si odiáramos por miedo a ignorarnos
y cerráramos tantas cuevas como nos fuese posible,
sería una cueva y otra cueva y después la siguiente.
Quizás deberíamos también tapiar las cornetas
o guardar las flautas en su funda por siempre, yo no sé.
Sellar los labios al caer la hoja del alba
y proseguir así sobre la aurora.
Callar las voces de los lirios o cerrar de una vez
todas las puerta que abren la puerta a los sueños
y sería una puerta y otra puerta y después la siguente.
Si aún así hiciéramos lo mismo
con todas las piedras y todas las gotas,
con todas las dudas y todas las huellas
y ese soplo rojizo e incesante
nos hiciese perder la cordura y aún después
asesináramos el más mínimo intrumento
o la más mínima lluvia, quizás diré tormenta.
...
Si aún así cae el silencio y entonces duele.
Lo mejor sería que lo hablásemos
con la más tranquila calma, créanme.



Muy buen poema, muy original, trata de usar word para algunos errores, placer leerle y bienvenido
 
Si el silencio duele, lo mejor es hacerle gritar.
Sacarle del alma y no permitirle instalarse en el corazón.
Bonito poema.
Bien venido.
Un beso.


Quizás pruebe y le haga despertar al gritar
de un sueño crecido entre yedras y pájaros.
O enterrar en las flores la voz del cristal
y oir entre pétalos la miel de sus gritos.

Gracias por la bienvenida
y por dejar inspirarme con tus palabras.
Un beso
 
El silencio, siempre carga, bajo su bolsa de pronósticos porcentajes disparados de 75 contra 25. Normalmente suele ser como un asesino de esos de mucha percha, como película de horror Japonés, asfixiante, lento, terminal. Y sólo con pocos, y en pocas ocasiones, logra la calma después, o antes de un huracán. Así las cosas.

Como sea, déjeme decirle, compañero, su escrito carga con un arsenal de geniales recursos, se nota la fusión del fuego, del hielo, del pétreo y frío silencio en él. Digamos que como poeta ha seguido esos pasos, el de abrir sus sentidos, todos, para generar ese sexto, que es el de un escultor de versos. Bien por eso.

Saludos.
 
David Valdés Estrada;2320118 dijo:
El silencio, siempre carga, bajo su bolsa de pronósticos porcentajes disparados de 75 contra 25. Normalmente suele ser como un asesino de esos de mucha percha, como película de horror Japonés, asfixiante, lento, terminal. Y sólo con pocos, y en pocas ocasiones, logra la calma después, o antes de un huracán. Así las cosas.

Como sea, déjeme decirle, compañero, su escrito carga con un arsenal de geniales recursos, se nota la fusión del fuego, del hielo, del pétreo y frío silencio en él. Digamos que como poeta ha seguido esos pasos, el de abrir sus sentidos, todos, para generar ese sexto, que es el de un escultor de versos. Bien por eso.

Saludos.


Vaya aprecio esa mirada, esa visión tan propia
y agradezco que enriquezcas el poema con tu comentario.
Lo agradezco mucho.

Un saludo.
 
Lo he leído dos veces, la primera no estaba concentrada y me distraje, la segunda me dejó maravillada, hay sin duda versos que tocan el alma, créeme el silencio dice más de lo que calla. Me enteré que eres nuevo, Bienvenido seas, espero leer más de ti.
Un beso poeta.
 
Podría ser bastante cierto.



De tan bastante que algunos pondrían su cuerpo en el fuego
y verían las brasas de tan cerca como el infierno.
Además, no habría motivos para dudarlo.
¿Por qué íbamos a dudar si al escribirse así
se caen las verdades y las sombras se abrazan?
Incluso las flores sucumben ante palabras
y esto sí es cierto de tan cierto.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
La negra voz de nuestra negra alma
y la voz que habla por encima del habla...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Entonces, llegados a este punto, os preguntareis
como llamar este sentimiento o esta sensación,
pues todo los que nos hace sufrir tiene un nombre.
Bien, nosotros le llamaremos soplo rojizo e incesante.
Y me direis: ¡Qué nombre es ese para un sentimiento
o para una sensación! Y aún siendo así,
¿qué hacer para combatirla?
Pues cubrirse bajo la fé mientras ésta uno tenga
o intentar huir, ¿por qué no?
como hacen los cuervos del norte al sur,
del sur al norte.
Es más, deberíamos abrir solo los ojos a la Luna,
ya no digo al Sol,
digo a la Luna y cuando fuese muy urgente
e intentar protegerse de todo cuanto más uno pueda.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Aún si gritáramos bajo las tumbas cegándonos la muerte,
aún si odiáramos por miedo a ignorarnos
y cerráramos tantas cuevas como nos fuese posible,
sería una cueva y otra cueva y después la siguiente.
Quizás deberíamos también tapiar las cornetas
o guardar las flautas en su funda por siempre, yo no sé.
Sellar los labios al caer la hoja del alba
y proseguir así sobre la aurora.
Callar las voces de los lirios o cerrar de una vez
todas las puerta que abren la puerta a los sueños
y sería una puerta y otra puerta y después la siguente.
Si aún así hiciéramos lo mismo
con todas las piedras y todas las gotas,
con todas las dudas y todas las huellas
y ese soplo rojizo e incesante
nos hiciese perder la cordura y aún después
asesináramos el más mínimo intrumento
o la más mínima lluvia, quizás diré tormenta.
...
Si aún así cae el silencio y entonces duele.
Lo mejor sería que lo hablásemos
con la más tranquila calma, créanme.



Uyy! que profundas tus letras. Noooo, no permitir ese silencio,
claro que no. Lo espantaremos con el grito de la vida.
Un placer estar aquí, compatriota. Abrazos y estrellas.
 
Lo he leído dos veces, la primera no estaba concentrada y me distraje, la segunda me dejó maravillada, hay sin duda versos que tocan el alma, créeme el silencio dice más de lo que calla. Me enteré que eres nuevo, Bienvenido seas, espero leer más de ti.
Un beso poeta.


Muchas gracias por la bienvenida
y por dejarme tu presencia con tus palabras.
Leí un poema tuyo precioso.
 
Uyy! que profundas tus letras. Noooo, no permitir ese silencio,
claro que no. Lo espantaremos con el grito de la vida.
Un placer estar aquí, compatriota. Abrazos y estrellas.




El placer es mío de verdad.
Me gusta eso del grito de la vida...
Abrazos y estrellas igualmente.
 
Muy hermoso poema es bueno aproximarse por partes y leerlo desgranando para no perderse de todo lo que contiene. Versos casi extremos que van mas alli de lo que esperas. Todo desde la confabulacion de los magistrales recursos empleados. Te felicito en silencio un abrazo de luzyabsenta



Me halagan tus palabras y agradezco de corazón tu sinceridad.
Gracias y un fuerte abrazo luzyabsenta.
 
Podría ser bastante cierto.
De tan bastante que algunos pondrían su cuerpo en el fuego
y verían las brasas de tan cerca como el infierno.
Además no habría motivos para dudarlo.
¿Por qué íbamos a dudar si al escribirse así
se caen las verdades y las sombras se abrazan?
Incluso las flores sucumben ante palabras
y esto sí es cierto de tan cierto.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
La negra voz de nuestra negra alma
y la voz que habla por encima del habla...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Entonces llegados a este punto, os preguntaréis
como llamar este sentimiento o esta sensación,
pues todo lo que nos hace sufrir tiene nombre.
Nosotros le llamaremos soplo rojizo e incesante.
Y diréis: ¡Qué nombre es ese para un sentimiento
o para una sensación!
Y aún siendo así:¿Qué hacer para combatirla?
Pues cubrirse bajo la fé mientras ésta uno tenga
o intentar huir, ¿por qué no?
como hacen los cuervos del norte al sur,
del sur al norte.
Es más, deberíamos abrir solo los ojos a la Luna,
ya no digo al Sol,
digo a la Luna y cuando fuese muy urgente
e intentar protegerse de todo cuanto más uno pueda.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Aún si gritáramos bajo las tumbas cegándonos la muerte.
Aún si odiáramos por miedo a ignorarnos
y cerráramos tantas cuevas como nos fuese posible,
sería una cueva y otra cueva y después la siguiente.
Quizás deberíamos también tapiar las cornetas
o guardar las flautas en su funda por siempre, yo no sé.
Sellar los labios al caer la hoja del alba
y proseguir así sobre la aurora.
Callar las voces de los lirios o cerrar de una vez
todas las puerta que abren la puerta a los sueños
y sería una puerta y otra puerta y después la siguente.
Si aún así hiciéramos lo mismo
con todas las piedras y todas las gotas,
con todas las dudas y todas las huellas
y ese soplo rojizo e incesante
nos hiciese perder la cordura y aún después
asesináramos el más mínimo intrumento
o la más mínima lluvia, quizás diré tormenta.
...
Si aún así cae el silencio y entonces duele.
Lo mejor sería que lo hablásemos
con la más tranquila calma, créanme.


Excelente tema, espléndido cierre.
Un placer leer tus versos.
Xosé.
 
! Bienvenido al portal !
Debo decir que este poema es sumamente sincero , veo que se dirige al sentimiento puro y es muy bueno al leerlo , saber todo su sentir , me agrado mucho , sin sinceros aplausos.
Un gusto pasar por sus letras , nos vemos , saludos y estrellas , besos .
 
! Bienvenido al portal !

Debo decir que este poema es sumamente sincero , veo que se dirige al sentimiento puro y es muy bueno al leerlo , saber todo su sentir , me agrado mucho , sin sinceros aplausos.

Un gusto pasar por sus letras , nos vemos , saludos y estrellas , besos .





Te estoy agradecido por tu sinceridad
y por darme la bienvenida de esta manera.
Besos y gracias.
 
Podría ser bastante cierto.

De tan bastante que algunos pondrían su cuerpo en el fuego
y verían las brasas de tan cerca como el infierno.
Además no habría motivos para dudarlo.
¿Por qué íbamos a dudar si al escribirse así
se caen las verdades y las sombras se abrazan?
Incluso las flores sucumben ante palabras
y esto sí es cierto de tan cierto.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
La negra voz de nuestra negra alma
y la voz que habla por encima del habla...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Entonces llegados a este punto, os preguntaréis
como llamar este sentimiento o esta sensación,
pues todo lo que nos hace sufrir tiene nombre.
Nosotros le llamaremos soplo rojizo e incesante.
Y diréis: ¡Qué nombre es ese para un sentimiento
o para una sensación!
Y aún siendo así:¿Qué hacer para combatirla?
Pues cubrirse bajo la fé mientras ésta uno tenga
o intentar huir, ¿por qué no?
como hacen los cuervos del norte al sur,
del sur al norte.
Es más, deberíamos abrir solo los ojos a la Luna,
ya no digo al Sol,
digo a la Luna y cuando fuese muy urgente
e intentar protegerse de todo cuanto más uno pueda.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Aún si gritáramos bajo las tumbas cegándonos la muerte.
Aún si odiáramos por miedo a ignorarnos
y cerráramos tantas cuevas como nos fuese posible,
sería una cueva y otra cueva y después la siguiente.
Quizás deberíamos también tapiar las cornetas
o guardar las flautas en su funda por siempre, yo no sé.
Sellar los labios al caer la hoja del alba
y proseguir así sobre la aurora.
Callar las voces de los lirios o cerrar de una vez
todas las puerta que abren la puerta a los sueños
y sería una puerta y otra puerta y después la siguente.
Si aún así hiciéramos lo mismo
con todas las piedras y todas las gotas,
con todas las dudas y todas las huellas
y ese soplo rojizo e incesante
nos hiciese perder la cordura y aún después
asesináramos el más mínimo intrumento
o la más mínima lluvia, quizás diré tormenta.
...
Si aún así cae el silencio y entonces duele.
Lo mejor sería que lo hablásemos

con la más tranquila calma, créanme.



Conmovedor, excelente! Quedo llena de admiracion. Un poema de una madurez excepcional, a tu edad, y a cualquier edad. Te felicito!
 
silencio.jpg



Debe ser ampliamente cierto.
De tan bastante
que algunos pondrían su cuerpo en el fuego
y verían las brasas
de tan cerca
como el infierno.

Debe ser densamente cierto.
Además no puede existir la más mínima duda.
No cuando escribiendo con tal sentimiento,
con esta sensación
caen esas verdades que entre sombras se unen,
se abrazan.
Si incluso las flores sucumben ante palabras.
Y esto sí es cierto
de tan cierto.


¡Ah cuando el silencio cae y duele!
La negra voz de nuestra negra alma,
la voz que habla por encima del habla
cuando el silencio cae,
cuando el silencio duele.


Os preguntaréis llegados a este punto
como llamar este sentimiento o esta sensación,
pues todo lo que nos hace sufrir tiene un nombre.
Deberíamos llamarla "soplo rojizo e incesante"
y diréis: ¡aué nombre es ese para un sentimiento
o para una sensación!
y siendo así: ¿qué hacer para combatirla?
¿Quizás cubrirse bajo la fé?
mientras ésta uno tenga
o intentar huir, ¿por qué no?
como hacen los cuervos del norte al sur,
del sur al norte.
Es más, deberíamos abrir solo los ojos a la Luna,
ya no digo al Sol,
digo a la Luna y cuando fuese muy urgente
e intentar protegerse de todo cuanto más uno pueda.
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
...
¡Ah cuando el silencio cae y duele!
Aún si gritáramos bajo las tumbas cegándonos la muerte.
Aún si odiáramos por miedo a ignorarnos
y cerráramos tantas cuevas como nos fuese posible,
sería una cueva y otra cueva y después la siguiente.
Quizás deberíamos también tapiar las cornetas
o guardar las flautas en su funda por siempre, yo no sé.
Sellar los labios al caer la hoja del alba
y proseguir así sobre la aurora.
Callar las voces de los lirios o cerrar de una vez
todas las puerta que abren la puerta a los sueños
y sería una puerta y otra puerta y después la siguente.
Si aún así hiciéramos lo mismo
con todas las piedras y todas las gotas,
con todas las dudas y todas las huellas
y ese soplo rojizo e incesante
nos hiciese perder la cordura y aún después
asesináramos el más mínimo intrumento
o la más mínima lluvia, quizás diré tormenta.
...
Si aún así cae el silencio y entonces duele
lo mejor sería que lo hablásemos
con la más tranquila calma.
Muy hermoso poema es bueno aproximarse por partes y leerlo desgranando para no perderse de todo lo que contiene. Versos casi extremos que van mas alli de lo que esperas. Todo desde la confabulacion de los magistrales recursos empleados. Te felicito en silencio un abrazo de luzyabsenta
 

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