Cuándo cae la noche.
Yo veo. Despierta, en mi habitación
a un ángel despabilado por la inconciencia del momento.
El me vigilia, yo lo veo de reojo.
Y sin saber que hacer, me acompaña. Despierto. Añorando el momento de la luz.
Yo lo siento, muy de cerca, tan de lejos. Se que esta ahí, pero que decir, yo lo amo.
Lo amo tanto, que no se cuando dejarlo partir. Con el pensamiento lo retengo. El lo sabe mas lo ignora. El me espera, yo a él. Es una vida sin fin, sin horarios, sin momentos, solo el pensamiento, solo tan banal, son instantes eternos, instantes de los que solo el alma y el recuerdo, perciben, cuando cierro los ojos, cuando canto en silencio.
Yo veo. Despierta, en mi habitación
a un ángel despabilado por la inconciencia del momento.
El me vigilia, yo lo veo de reojo.
Y sin saber que hacer, me acompaña. Despierto. Añorando el momento de la luz.
Yo lo siento, muy de cerca, tan de lejos. Se que esta ahí, pero que decir, yo lo amo.
Lo amo tanto, que no se cuando dejarlo partir. Con el pensamiento lo retengo. El lo sabe mas lo ignora. El me espera, yo a él. Es una vida sin fin, sin horarios, sin momentos, solo el pensamiento, solo tan banal, son instantes eternos, instantes de los que solo el alma y el recuerdo, perciben, cuando cierro los ojos, cuando canto en silencio.