sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando de noche tú camines dulce para mí
ya será recuerdo lo que un día yo hice para volar por ti
que gracioso es tenerte para verte sonreír
y así es como nunca podías confundir
y otras me decías ven aquí.
Ahora que eres cenicienta de las horas encharcadas en mis horas
yo sabía decirte que los sueños
eran poemas en tus vientos
y cuando ya eres verso
te vienes a mi encuentro.
Ahora que eres luz
yo soy el fuego adentrado entre millones de despertares
que se hacen cada vez más profundos entre tus pelos
que se juntan en los deseos
y se hacen rimas
para ver tu cara
entre los puentes de tus ojos.
Saber que los míos te llegaran para cruzar el río de las miradas
así hasta ser la orilla de mi poema
en el sentir de la magia ya has encontrado mi risueña mirada.
Ahora que eres agua serás la voz que cruce los caminos hasta ver mis ojos en tus labios
seremos amor
y seremos beso con compasión.
Y ahora si me dices niño
solo te dejare venir a mis ritmos
para ser tu niño ya seré corazón
defendiéndote con mí sangre
para verte en el alma y ser de sus charcas tu montaña
y nadar entre tus labios
para saber que eres tu ante mis labios
con un beso fotografiando nuestro paisaje
y hacerlo otra vez para ser tu aire
y así hasta quemarnos entre las palabras
que has recitado desde tu ventana.