Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Palabras sujetas, sin cadenas,
en pentagramas de luces y sonido
enarbolan piedras redondas
por la boca,
caen al agua
y expanden su cariño
en sucesivas ondas delicadas,
amplificando en el roce
la armonía
de las sábanas que buscan un destino
y consumen en la hoguera su impaciencia.
Esas palabras que ahora están calladas,
que ahora duermen complacidas
su esplendor en los laureles,
esperan en calma, que abiertas tus ventanas,
florezcan para ti, cuando despiertes.