Adrián TC
Poeta recién llegado
Cuando el amor es puro entiendes que nadie te pertenece, que todos somos seres libres con derecho a buscar la felicidad. Comprendes que continuamente llegaran personas nuevas a tu vida, que quizás otras se marchen, pero sobre todo, que no hay alguien que no tenga una misión en la tierra.
Habrá quien cruce su destino contigo, comparta algún capítulo de su vida a tu lado y posteriormente continúe con su camino.
Habrá quien decida enfrentar la vida contigo, compartir tus logros, formar parte de ellos, pero también que sea tu apoyo cuando estés por desplomarte. Habrá quien brille a tu lado y juntos resplandezcan tanto como un sol. Que irradien tanta felicidad como nadie pueda imaginarla, pero que también se convierta en tu luz cuando vagues por la oscuridad.
No todas las personas llegarán a tu vida para quedarse, pero puedo asegurarte, que aun cuando ya no estén, una parte de ellos se queda contigo.
Si alguien decide marcharse de tu vida No es por que sea mala persona, o porque tenga intención de hacerte daño. Simplemente ha concluido su papel contigo. Ya te ha entregado todo lo que tenía para ofrecerte y es momento de que se valla en busca de su felicidad.
Después de todo ¿Por qué habrías de guardar resentimiento a alguien por querer ser feliz?
¿Acaso no era eso, lo que deseabas para esa persona? ¿Qué fuese Feliz?
Sería egoísta forzar a alguien a quedarse contigo, apagar su sonrisa y el brillo de su mirada.
Cuando el amor es puro existe la bondad de decir adiós a esa persona que tanto quisiste, con una sonrisa en el rostro. De guardar las lágrimas, para que esa persona pueda continuar su camino, sin remordimiento alguno.
El amor verdadero no aprisiona, concede libertad.
El amor puro perdona No guarda rencor.
El amor es comprensivo, no sabe de egoísmos.
Es por ello que hoy entiendo, que cuando amas no existe temor a perder. Porque realmente no hay nada que perder, solo somos humanos libres, con errores y aciertos, buscando la pieza adecuada que encaje en nuestra vida.
Habrá quien cruce su destino contigo, comparta algún capítulo de su vida a tu lado y posteriormente continúe con su camino.
Habrá quien decida enfrentar la vida contigo, compartir tus logros, formar parte de ellos, pero también que sea tu apoyo cuando estés por desplomarte. Habrá quien brille a tu lado y juntos resplandezcan tanto como un sol. Que irradien tanta felicidad como nadie pueda imaginarla, pero que también se convierta en tu luz cuando vagues por la oscuridad.
No todas las personas llegarán a tu vida para quedarse, pero puedo asegurarte, que aun cuando ya no estén, una parte de ellos se queda contigo.
Si alguien decide marcharse de tu vida No es por que sea mala persona, o porque tenga intención de hacerte daño. Simplemente ha concluido su papel contigo. Ya te ha entregado todo lo que tenía para ofrecerte y es momento de que se valla en busca de su felicidad.
Después de todo ¿Por qué habrías de guardar resentimiento a alguien por querer ser feliz?
¿Acaso no era eso, lo que deseabas para esa persona? ¿Qué fuese Feliz?
Sería egoísta forzar a alguien a quedarse contigo, apagar su sonrisa y el brillo de su mirada.
Cuando el amor es puro existe la bondad de decir adiós a esa persona que tanto quisiste, con una sonrisa en el rostro. De guardar las lágrimas, para que esa persona pueda continuar su camino, sin remordimiento alguno.
El amor verdadero no aprisiona, concede libertad.
El amor puro perdona No guarda rencor.
El amor es comprensivo, no sabe de egoísmos.
Es por ello que hoy entiendo, que cuando amas no existe temor a perder. Porque realmente no hay nada que perder, solo somos humanos libres, con errores y aciertos, buscando la pieza adecuada que encaje en nuestra vida.