En el espejo del océano
un sueño eterno
adormece el tiempo,
él se esconde en el silencio.
Un mundo lejos del sol
oculta su rostro al cielo,
lágrimas al viento.
Se agita el otoño
al emerger el invierno,
caen marchitos los recuerdos,
él vive en tu pensamiento.
Despierto el amanecer
solo el sol vuelve a nacer
al ocultarsela luna del anochecer.
Lejano llega el eco
de su último deseo:
"Quiero ser agua que al manar
deslices tus dedos al verme pasar
y con lentas olas que arrastra el mar
sabrás que nunca te podré olvidar."
Cerró los ojos tras pronunciar
mediante palabras
el único sentido de saber amar.
Silenciosa y quieta
una sombra tras ella,
temblorosas huellas
descansan en la arena.
Día tras día,
en su hoguera encendida,
se consumen las cenizas
del dolor que en ella ardía.
Por fin, una tarde,
con la mirada perdida
en la delicada linea
que el horizonte perfila,
sintió con más fuerza
como el pasado volvía:
él era parte de su propia vida.