alexander akerman
Poeta recién llegado
Cuando el cielo llora,
en medio de las noches oscuras de mi alma,
mil de pensamiento se enmudece en medio de la hora,
y al final mi sensatez, se pierde con la aparente calma.
Cuando el cielo llora, lagrimas de soledad,
y el temblor termina al fin la espera,
lo demonios desencadenan mi verdad,
y las tristezas preguntan donde esta ella.
Ella, encanto diluido en frenesí silencioso,
ella, criatura presa del dolor siniestro,
ella, corazón triste codicioso,
ella, autora intelectual de mi secuestro.
Quien eres, me pregunto en realidad,
desconfiando de la oscura y silenciosa,
de tenerte enredada en mi verdad,
eres murmullo, querida, y quizás amada esposa.
en medio de las noches oscuras de mi alma,
mil de pensamiento se enmudece en medio de la hora,
y al final mi sensatez, se pierde con la aparente calma.
Cuando el cielo llora, lagrimas de soledad,
y el temblor termina al fin la espera,
lo demonios desencadenan mi verdad,
y las tristezas preguntan donde esta ella.
Ella, encanto diluido en frenesí silencioso,
ella, criatura presa del dolor siniestro,
ella, corazón triste codicioso,
ella, autora intelectual de mi secuestro.
Quien eres, me pregunto en realidad,
desconfiando de la oscura y silenciosa,
de tenerte enredada en mi verdad,
eres murmullo, querida, y quizás amada esposa.