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Estimado Sergio, un canto de amor, preciosos versos que embriagan con su néctar de dulzura, me encantó. Te dejo estrellas, reputación, y te abrazo desde mi corazón
sergio Bermúdez;3708240 dijo:
Cuando el cielo se acuesta en sus ojos, las palabras se detienen se hace sol su pupila en la eterna madrugada. El ritmo del poema se acentúa entre sus rimas van cayendo sus estrellas en la cumbre de una vela. Mirada del arte es así cuando se vuelve eternizante mirando al mar brillante todo en sus ojos dominantes. Se ven las caricias viendo su mirada azul en el camino que inicia con su sonrisa pues las perlas del cielo están en su boca. Sus melodías van llamando a los sueños, esos que son vivos y reales en un absorbido corazón donde laten sin tensión es como el horizonte que afronta los cálculos de que hacer entre un cielo acostado en los ojos de un manantial encontrado. Van llevando las miradas y a las palabras que se inician para terminar en sus silencios porque todo es tan bello que los despertares son el termómetro que temporiza su universo. Cuando caía el cielo se abría su esplendor a la vez que volaban los ojos de la princesa de mi amor diciendo que las llamadas son los reflejos de los oasis en donde su imagen se reencarna en sus paisajes. Es todo como se debe ver los túneles del tiempo se centran en los experimentos de su cuerpo que al llegar a sus paisajes veo el amor en sus ojos tan profundos como un universo dónde veo sus perlas entre sus pestañas parecidas a las del arco iris y puede enseñarme sus colores para fundirme en su encanto hasta abrir mis ojos para que yo le pueda dar mi canto.
Un hermoso poema de amor que encanta con sus imágenes sensuales y el sentimiento creado viviendo en la música que llevan las pupilas de sus ojos cuando el sol se duerme en ellas. Me ha encantado. Te dejo repu, estrellas y muchos saludos. Un abrazo,
sergio Bermúdez;3708240 dijo:
Cuando el cielo se acuesta en sus ojos, las palabras se detienen se hace sol su pupila en la eterna madrugada. El ritmo del poema se acentúa entre sus rimas van cayendo sus estrellas en la cumbre de una vela. Mirada del arte es así cuando se vuelve eternizante mirando al mar brillante todo en sus ojos dominantes. Se ven las caricias viendo su mirada azul en el camino que inicia con su sonrisa pues las perlas del cielo están en su boca. Sus melodías van llamando a los sueños, esos que son vivos y reales en un absorbido corazón donde laten sin tensión es como el horizonte que afronta los cálculos de que hacer entre un cielo acostado en los ojos de un manantial encontrado. Van llevando las miradas y a las palabras que se inician para terminar en sus silencios porque todo es tan bello que los despertares son el termómetro que temporiza su universo. Cuando caía el cielo se abría su esplendor a la vez que volaban los ojos de la princesa de mi amor diciendo que las llamadas son los reflejos de los oasis en donde su imagen se reencarna en sus paisajes. Es todo como se debe ver los túneles del tiempo se centran en los experimentos de su cuerpo que al llegar a sus paisajes veo el amor en sus ojos tan profundos como un universo dónde veo sus perlas entre sus pestañas parecidas a las del arco iris y puede enseñarme sus colores para fundirme en su encanto hasta abrir mis ojos para que yo le pueda dar mi canto.