alejandreiro
Poeta asiduo al portal
Cuando el cielo se desploma en mi desnudez,
Yo me pongo a caminar
y la lluvia me lleva a ningún lugar.
Entonces vuelvo al punto de partida
y choco con tus ojos,
con tus manos frías buscando las manos mías.
Me enfrento con tu pelo mojado
acariciando tu expresión de niña.
Me enfrento a la ciudad vacía,
a los perros refugiados en esquinas,
a las casas y sus chimeneas encendidas.
A los focos que dejan ver la lluvia nocturna
y a la pena mía.
Choco con todo lo que en otra lluvia era hermoso,
los árboles, los postes, los paraguas
y los barcos del puerto.
Duermen los botes en la mitad del aguacero.
Regreso a casa
para encender mi cobertor
y me duermo con el calor eléctrico.
Ahora soy de plástico
y aun así
me oxido
Es esta lluvia que no perdona.
Es este invierno que te llora.
Yo me pongo a caminar
y la lluvia me lleva a ningún lugar.
Entonces vuelvo al punto de partida
y choco con tus ojos,
con tus manos frías buscando las manos mías.
Me enfrento con tu pelo mojado
acariciando tu expresión de niña.
Me enfrento a la ciudad vacía,
a los perros refugiados en esquinas,
a las casas y sus chimeneas encendidas.
A los focos que dejan ver la lluvia nocturna
y a la pena mía.
Choco con todo lo que en otra lluvia era hermoso,
los árboles, los postes, los paraguas
y los barcos del puerto.
Duermen los botes en la mitad del aguacero.
Regreso a casa
para encender mi cobertor
y me duermo con el calor eléctrico.
Ahora soy de plástico
y aun así
me oxido
Es esta lluvia que no perdona.
Es este invierno que te llora.