Jorge Yanes
Poeta fiel al portal
Vuelve a mi cuando el circo no pueda reunirnos,
cuando ya no oigas más el lamento de mi acordeón roto,
y el tiempo se quiebre, entre las faldas
de Santa Apolonia.
Vuelve a mi cuando ya no podamos rendirnos,
y el olvido confunda el carmín con el rojo,
como tus labios y el mar,
desleídos, agonizantes y abstrusos,
recortados por el sol y las sombras
en la gloria eterna de las curvas de tu música gitana.
Vuelve, cuando el tarot ya no me hable
ya no me hable mas de ti,
ni te coloque frente a mis ojos para callarme las palabras,
cuando ya la calle no se llene de cedros
que iluminen las últimas cartas que te escriba.
Cuando así la luna deje de hablarme de ti cada noche,
y se me pierda en los acentos de la tinta verde.
Cuando vuelva a ver los soles impares
de tu melancolía dorada,
y las nubes de tus ojos y de la tristeza
que se recita en mis labios, callados y sin palabras
grises y anacrónicos,
como sombra encuadernada entre mis malos versos.
Vuelve a mi cuando ya no recuerde tu nombre
por que si se descuida el amor
se nos ahoga entre flores.
cuando ya no oigas más el lamento de mi acordeón roto,
y el tiempo se quiebre, entre las faldas
de Santa Apolonia.
Vuelve a mi cuando ya no podamos rendirnos,
y el olvido confunda el carmín con el rojo,
como tus labios y el mar,
desleídos, agonizantes y abstrusos,
recortados por el sol y las sombras
en la gloria eterna de las curvas de tu música gitana.
Vuelve, cuando el tarot ya no me hable
ya no me hable mas de ti,
ni te coloque frente a mis ojos para callarme las palabras,
cuando ya la calle no se llene de cedros
que iluminen las últimas cartas que te escriba.
Cuando así la luna deje de hablarme de ti cada noche,
y se me pierda en los acentos de la tinta verde.
Cuando vuelva a ver los soles impares
de tu melancolía dorada,
y las nubes de tus ojos y de la tristeza
que se recita en mis labios, callados y sin palabras
grises y anacrónicos,
como sombra encuadernada entre mis malos versos.
Vuelve a mi cuando ya no recuerde tu nombre
por que si se descuida el amor
se nos ahoga entre flores.