Aby
Poeta recién llegado
Cuando el silencio se hace palabra
mi boca se cierra sabiamente,
vuelves a vagar sólo en mi mente
sin que haya ni una puerta que se abra.
Como el suave tacto del rocío
en la mañana recién nacida,
yo te invito a ser mi consentida
nostalgia, mi más fiel desvarío.
Las palmas de las manos alzadas,
mis ojos clavados en el suelo.
Buscando febriles el consuelo
de esas imágenes añoradas.
Mis labios sellados en su juego
y el frío adueñado de mi frente,
la tierra se muestra indiferente...
helada, me quemo en este fuego
ABILEA (c)
22-02-08