Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para Guadalupe.
¡Felicidades!
Besos y siempre más
Tenemos métodos para reconocernos en la noche
que nadie más conoce,
un lenguaje capaz de imaginar el tacto sin tocarse,
los colores y las formas sin verlos.
Una especie de ultrasonido que no teme
las distancias, ni los océanos agitados.
Una radiación que viaja con la luz
sin perderse en los vacíos más remotos.
Tenemos, de eso estoy seguro, un calor
que hace acogedor el hogar mientras se espera
la llegada de la cosecha mejor
que nunca antes se haya visto,
ese producto de la unión
de nuestros respectivos espacios,
de dos gotas de agua que al fundirse
hacen la fuente,
la que no se agota nunca,
cuando el tiempo ya no engaña.