Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Cuando el titán despertó
(deambulando por Villa Gesell)
I
Cuando el titán despertó
desde las profundidades del mar encrespado
sacudió sus cadenas fuertemente
cadenas cruentas
y bramo desde la morada borrascosa
los mensajes sacros
galvanizando las mareas de los delfines
atiborrando el fanal
Mensajes azules de fécula y yodo
Mensajes eléctricos
Mensajes que sólo se escuchan
si se sabe amar
II
Cuando el gigante despertó
estaba tendido bajo el sol
de un desierto jaspeado y reluciente
Las pilastras invisibles se extendían hacia lo alto
como faurestinas luminosas
sosteniendo un cielo de amaranto y sagú
Él yacía sobre la arena
arena que lo arrobaba
y lo hacía percibir
Arena formada con las mismas partículas
que él
III
Todo era para estos dos niños en trance un santa conjunción
el epitalamio dorado se abría como la más bella flor
y en todo lo que miraban y en todo lo que tocaban
sus cuerpos certeros
se volvían
un todo
una dinámica
una inercia sempiterna
Habían, al menos por unos segundos, retornado al póstumo hogar
IV
El cielo, el mar, la arena, son
Ellos pasibles al vínculo con el sol, son
Visillos y goznes inconmensurables son
las puertas y los umbrales
mas precisos que los fielazgos, son
La cefalalgia que a veces los atormentan es por todo su amor
Ellos no son mas distintos ni mas iguales
que otro ser biótico o a-
Ellos son simplemente otro corpúsculo más en la divina comedia
de aceptar
la inmanencia con el absoluto abstracto
la inherencia del hogar en donde alguna vez volverán a atracar
¡Cómo duele romper el cordón umbilical!
Pero que bien se siente al regresar
Cuando el titán despertó
(División del alba)
Cuando el titán despertó
por los enjambres de moscas circundantes
una amanecer oleaginoso
estaba quebrando el aire
La carpa a su espalda, el viento en marejadas
El sol
Cuando el titán despertó por fín de la telaraña hipnótica
el cielo estaba besando el suelo
el horizonte se desplegaba en un arsenal majestuoso
de púrpura y alazán
El mar era el cielo
el cielo el mar
Toda las esfera se volvió celeste
Y ahí, en ese instante
creí percibir los inextricables
óvolos de luz
La vide se me presenta en el momento menos preciso, en el instante más impecable
La vida es luz
Haces
de
luz
.
(deambulando por Villa Gesell)
. a Agustín Pisani
I
Cuando el titán despertó
desde las profundidades del mar encrespado
sacudió sus cadenas fuertemente
cadenas cruentas
y bramo desde la morada borrascosa
los mensajes sacros
galvanizando las mareas de los delfines
atiborrando el fanal
Mensajes azules de fécula y yodo
Mensajes eléctricos
Mensajes que sólo se escuchan
si se sabe amar
II
Cuando el gigante despertó
estaba tendido bajo el sol
de un desierto jaspeado y reluciente
Las pilastras invisibles se extendían hacia lo alto
como faurestinas luminosas
sosteniendo un cielo de amaranto y sagú
Él yacía sobre la arena
arena que lo arrobaba
y lo hacía percibir
Arena formada con las mismas partículas
que él
III
Todo era para estos dos niños en trance un santa conjunción
el epitalamio dorado se abría como la más bella flor
y en todo lo que miraban y en todo lo que tocaban
sus cuerpos certeros
se volvían
un todo
una dinámica
una inercia sempiterna
Habían, al menos por unos segundos, retornado al póstumo hogar
IV
El cielo, el mar, la arena, son
Ellos pasibles al vínculo con el sol, son
Visillos y goznes inconmensurables son
las puertas y los umbrales
mas precisos que los fielazgos, son
La cefalalgia que a veces los atormentan es por todo su amor
Ellos no son mas distintos ni mas iguales
que otro ser biótico o a-
Ellos son simplemente otro corpúsculo más en la divina comedia
de aceptar
la inmanencia con el absoluto abstracto
la inherencia del hogar en donde alguna vez volverán a atracar
¡Cómo duele romper el cordón umbilical!
Pero que bien se siente al regresar
* Cuando el titán despertó, acepción I
Cuando el titán despertó
(División del alba)
Cuando el titán despertó
por los enjambres de moscas circundantes
una amanecer oleaginoso
estaba quebrando el aire
La carpa a su espalda, el viento en marejadas
El sol
Cuando el titán despertó por fín de la telaraña hipnótica
el cielo estaba besando el suelo
el horizonte se desplegaba en un arsenal majestuoso
de púrpura y alazán
El mar era el cielo
el cielo el mar
Toda las esfera se volvió celeste
Y ahí, en ese instante
creí percibir los inextricables
óvolos de luz
La vide se me presenta en el momento menos preciso, en el instante más impecable
La vida es luz
Haces
de
luz
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