Pierdes tu tiempo
buscando en cada verso
esa palabra.
Abusé tanto de ella
como tú lo hiciste
con tu par de estrellas.
Hiciste despegar mis pies
cada vez que reflejé mi rostro
en tu miel.
Quizás necesitemos
una última vez,
tú oÍr y yo ver.
Tal vez,
sólo tal vez,
hagamos una excepción,
cuando el viaje llegue a su fin.
Espero seas tú
quien acuda a la cita
y no yo
el que te vea marchar.
Anhelo descubrir,
al tiempo de decir,
un par de ríos de plata
resbalar.
Sabré
que no la malgasté,
que todo el tiempo aguardé,
para entregártela otra vez.