rcampuzano
Poeta asiduo al portal
Cuando espero tu llamada
la noche se llena de letargo,
las aves que descansando están,
trinan tristes al escucharme musitar
una pregunta a la luna:
¿podría ser que se perdió
mi recuerdo de su mente?
Pasan los minutos, desamparado
me encuentro como un niño,
el reloj sufre conmigo,
quisiera sus manecillas avanzar
como el viento lo hace sobre el mar,
impotente se resigna a verme
arando el concreto de mi hogar,
casi deshecho por mi taciturno andar.
Agonizante escucho un sonido iracundo,
subrepticio levanto el auricular,
de inmediato todo brilla,
la morada que gris estaba
se llena de maravillas,
ríos, puentes, verde campo,
tu voz embelesa cada espacio
de mi mundo desesperado.
la noche se llena de letargo,
las aves que descansando están,
trinan tristes al escucharme musitar
una pregunta a la luna:
¿podría ser que se perdió
mi recuerdo de su mente?
Pasan los minutos, desamparado
me encuentro como un niño,
el reloj sufre conmigo,
quisiera sus manecillas avanzar
como el viento lo hace sobre el mar,
impotente se resigna a verme
arando el concreto de mi hogar,
casi deshecho por mi taciturno andar.
Agonizante escucho un sonido iracundo,
subrepticio levanto el auricular,
de inmediato todo brilla,
la morada que gris estaba
se llena de maravillas,
ríos, puentes, verde campo,
tu voz embelesa cada espacio
de mi mundo desesperado.
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