pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es cuando tengo claro
que lo caminado
no ha sido en vano,
pues después
de la soledad
hoy voy de tu mano
con lealtad infinita...
Y cuando estoy a tu lado
la tristeza se esconde
tan callada olvidándose
de mi nombre,
me deja libre
y llena de sonrisas
me vuelve niña
entre sueños que bordas
con los cabellos
de la locura
en complicidad
con la ternura.
Y es que cuando
estoy a tu lado
el sol arrasa
con cualquier llanto,
el alma se siente nueva
y las heridas
completamente se cierran
para dejar
que tus caricias conquisten
todos los rincones
de mi piel.
Sólo a tu lado
he conseguido
sonreír sin tener
nada escondido,
no hay nada que guardar
se ha desvanecido el miedo
y hoy siendo conmigo leal
me atrevo a escalar
las montañas que puse
en mi camino...
Por eso amor yo te pido
no te alejes nunca
de mi lado,
se por siempre el Lazarillo
que a mis pasos
den sentido
y que en las noches
siempre me brinde abrigo...
¡Quédate, quédate
siempre conmigo!
que lo caminado
no ha sido en vano,
pues después
de la soledad
hoy voy de tu mano
con lealtad infinita...
Y cuando estoy a tu lado
la tristeza se esconde
tan callada olvidándose
de mi nombre,
me deja libre
y llena de sonrisas
me vuelve niña
entre sueños que bordas
con los cabellos
de la locura
en complicidad
con la ternura.
Y es que cuando
estoy a tu lado
el sol arrasa
con cualquier llanto,
el alma se siente nueva
y las heridas
completamente se cierran
para dejar
que tus caricias conquisten
todos los rincones
de mi piel.
Sólo a tu lado
he conseguido
sonreír sin tener
nada escondido,
no hay nada que guardar
se ha desvanecido el miedo
y hoy siendo conmigo leal
me atrevo a escalar
las montañas que puse
en mi camino...
Por eso amor yo te pido
no te alejes nunca
de mi lado,
se por siempre el Lazarillo
que a mis pasos
den sentido
y que en las noches
siempre me brinde abrigo...
¡Quédate, quédate
siempre conmigo!
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