Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Desencajas mis clamores
vendaval nocturno de pasiones,
te comparsas en mis sabanas
como si fueras la tela
que las blanqueara,
bendito el parpadeo de tus bordes
quemando mis sienes.
Como recuerda mi piel
el despertar de tus manos inquietas
danza nostálgica de tus montes
elevados,
corren mis ríos de sangre
apresurados a juntarse.
La impaciencia cabalga en mis dedos
me falta aquí dentro
como si me faltaran los huesos,
falta poco y falta tanto
y te consagro en mis ojos
carentes de sueño.
Que sería de mi desvelo sin tu aroma
hiriendo mi carne,
pestañas confusas de beso lejano,
inmortales gaviotas
sobre mis mares furiosos,
y te alejas como las olas
y regresas como las olas
a besarme distante.
Atropella la mañana hiriendo a la noche
y yo sigo aquí sin confundirme
sin alejarme un solo segundo
de ti,
sin distraerme de quererte
despertando con razones poderosas
y una furia celosa por los días
que nos faltan.
Cuando estés aquí
sabrás todo lo que ha escrito mi cuerpo de ti,
cuando estés aquí
sabrás de la zozobra
de ola mansa y cansada,
cuando estés aquí
tú me envolverás como espuma
y yo te disolveré en mi piel.
vendaval nocturno de pasiones,
te comparsas en mis sabanas
como si fueras la tela
que las blanqueara,
bendito el parpadeo de tus bordes
quemando mis sienes.
Como recuerda mi piel
el despertar de tus manos inquietas
danza nostálgica de tus montes
elevados,
corren mis ríos de sangre
apresurados a juntarse.
La impaciencia cabalga en mis dedos
me falta aquí dentro
como si me faltaran los huesos,
falta poco y falta tanto
y te consagro en mis ojos
carentes de sueño.
Que sería de mi desvelo sin tu aroma
hiriendo mi carne,
pestañas confusas de beso lejano,
inmortales gaviotas
sobre mis mares furiosos,
y te alejas como las olas
y regresas como las olas
a besarme distante.
Atropella la mañana hiriendo a la noche
y yo sigo aquí sin confundirme
sin alejarme un solo segundo
de ti,
sin distraerme de quererte
despertando con razones poderosas
y una furia celosa por los días
que nos faltan.
Cuando estés aquí
sabrás todo lo que ha escrito mi cuerpo de ti,
cuando estés aquí
sabrás de la zozobra
de ola mansa y cansada,
cuando estés aquí
tú me envolverás como espuma
y yo te disolveré en mi piel.