Solaribus
Poeta veterano en el portal
La tarde
cosecha mariposas
la lluvia
no se atrevió
a devorarlas
esas gotas
son como leones
copiosas lanzas
de corazón acresponado
en el azul de la hierba
quedan
las penas del invierno
buenamente atesoradas
así el peso de su estigma
en la fresca aurora
del verano
cuando florezcan las lavandas
seré apenas un recuerdo
una leve
sombra perfumada
vagando
entre los niños
las mujeres
y los hombres del campo
sonreiré
en las acequias
y en el ramaje bullicioso
de unos pájaros
amaré mirarte
con mil ojos
vestida de blanco
y en el fragor de la fatiga
meridiana
(hecha amor simple)
entenderás
que el amor simple
todo lo ama
a un lado del camino
mi índigo dolor
rozará tus manos
y te diré
con voz de viento
—una vez más—
solo el amor salva
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