EMEEMEHACHE
Poeta recién llegado
CUANDO HABLARON LAS PUPILAS
Al chocar nuestras miradas
los labios enmudecieron,
y no sé qué se dijeron
cuando hablaron las pupilas.
Sólo la llama desprendida
sin quemar nos abrazaba,
y, los corazones ardían
cual pira que el viento aviva.
Sólo fueron dos segundos,
y, me parecieron dos vidas,
nos alejan nuestras pisadas
calle abajo, calle arriba,
no miramos hacia atrás
y nos perdemos de vista.
Recuperamos el habla,
se callaron las pupilas,
nada sabemos del otro
qué misteriosa es la vida.
Si chocásemos de nuevo
en el doblez de una esquina
los labios no callarían
aunque hablasen las pupilas.
Y, por si eso no ocurriese,
tu retrato de aquel día
se ha quedado indeleble
impregnado en mi retina.
Aquel, en que perdimos el habla
cuando hablaron las pupilas
al chocar nuestras miradas
para perdernos de vista,
y, los efímeros segundos
me parecieron dos vidas.
Al chocar nuestras miradas
los labios enmudecieron,
y no sé qué se dijeron
cuando hablaron las pupilas.
Sólo la llama desprendida
sin quemar nos abrazaba,
y, los corazones ardían
cual pira que el viento aviva.
Sólo fueron dos segundos,
y, me parecieron dos vidas,
nos alejan nuestras pisadas
calle abajo, calle arriba,
no miramos hacia atrás
y nos perdemos de vista.
Recuperamos el habla,
se callaron las pupilas,
nada sabemos del otro
qué misteriosa es la vida.
Si chocásemos de nuevo
en el doblez de una esquina
los labios no callarían
aunque hablasen las pupilas.
Y, por si eso no ocurriese,
tu retrato de aquel día
se ha quedado indeleble
impregnado en mi retina.
Aquel, en que perdimos el habla
cuando hablaron las pupilas
al chocar nuestras miradas
para perdernos de vista,
y, los efímeros segundos
me parecieron dos vidas.