Nada Vratovic
Poeta recién llegado
Te vi
en la placenta de nebulosas y sangre
que albergaba La Creación aún no nata.
¿Recuerdas nuestros susurros
en la lengua anterior a la voz?
¿Y nuestros coitos ectoplasmáticos?
Entrábamos el uno en el otro
con la libertad
que sólo se conoce con la carencia de un cuerpo.
Pero aún no existía la carne
y nuestros deseos estaban sujetos
al Mundo Primero.
Ahora que estamos presos en estas mazmorras de piel
sólo podemos esperar a que se descompongan
para retornar
a la intimidad original.
en la placenta de nebulosas y sangre
que albergaba La Creación aún no nata.
¿Recuerdas nuestros susurros
en la lengua anterior a la voz?
¿Y nuestros coitos ectoplasmáticos?
Entrábamos el uno en el otro
con la libertad
que sólo se conoce con la carencia de un cuerpo.
Pero aún no existía la carne
y nuestros deseos estaban sujetos
al Mundo Primero.
Ahora que estamos presos en estas mazmorras de piel
sólo podemos esperar a que se descompongan
para retornar
a la intimidad original.