marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bajo el umbral de tus besos
derrito pacifica mis labios en tu boca,
y como caudal...
tus manos resecan
los tiempos sin verte.
Decanto mis lágrimas
en la oculta ironía de tus ojos,
que suspicaces se enredan
en tus dedos bajo mi ropa.
Me aprovecho de tu ida
tomo los trozos de cabellos
y te tiro en un ademán
hacia nuestra cama.
Con toques libidinosos...,
tijereteo con dientes
para desenvolverte,
y marcar tu cuerpo
Con el “exacto placer”
Se derrumban ante mis ojos
la compostura,
Te veo cruento y sútil.
Mezcla,
de los primeros suspiros
que germina de mi aliento
Y con membretes de caricias,
rasgo a tu oído
el canto que gustas...
para completar con el tuyo
el coro de nuestros deseos
derrito pacifica mis labios en tu boca,
y como caudal...
tus manos resecan
los tiempos sin verte.
Decanto mis lágrimas
en la oculta ironía de tus ojos,
que suspicaces se enredan
en tus dedos bajo mi ropa.
Me aprovecho de tu ida
tomo los trozos de cabellos
y te tiro en un ademán
hacia nuestra cama.
Con toques libidinosos...,
tijereteo con dientes
para desenvolverte,
y marcar tu cuerpo
Con el “exacto placer”
Se derrumban ante mis ojos
la compostura,
Te veo cruento y sútil.
Mezcla,
de los primeros suspiros
que germina de mi aliento
Y con membretes de caricias,
rasgo a tu oído
el canto que gustas...
para completar con el tuyo
el coro de nuestros deseos