lahistoria
Poeta adicto al portal
Entre Cordoba y Esmeralda,
ahí estaba mi casa,
timbre dos, segundo piso,
mientras preparaba un guiso,
estabas en la puerta
esperando que te abra,
aguantame que ya bajo!
te decía en la ventana,
pero cuando había ido
me di cuenta que no estabas.
Agarre mi auto
y salí a buscarte,
pero vos no te encontrabas
en ninguna parte,
cansado de manejar
y de tanto buscarla,
cuando llego a mi casa,
salía humo de mi piso,
la concha de mi hermana!
se me había quemado el guiso.
ahí estaba mi casa,
timbre dos, segundo piso,
mientras preparaba un guiso,
estabas en la puerta
esperando que te abra,
aguantame que ya bajo!
te decía en la ventana,
pero cuando había ido
me di cuenta que no estabas.
Agarre mi auto
y salí a buscarte,
pero vos no te encontrabas
en ninguna parte,
cansado de manejar
y de tanto buscarla,
cuando llego a mi casa,
salía humo de mi piso,
la concha de mi hermana!
se me había quemado el guiso.