Cuando llegó la música,
yo era del viento.
Y tú, eras acaso
lo poco que quedaba de felicidad.
Versos cortos.
Tiempos sagrados.
Palabras que pronunciadas,
liberan
Quién sabe los mares
naveguen las olas solitarias.
Ni tú ni yo, podremos sobrevivir,
a la profundidad de dolores,
que nos recorren el alma.
Déjame partir, sin pena
Déjame abandonarte sin gloria.
En silencio,
antes que la muerte nos separe.
yo era del viento.
Y tú, eras acaso
lo poco que quedaba de felicidad.
Versos cortos.
Tiempos sagrados.
Palabras que pronunciadas,
liberan
Quién sabe los mares
naveguen las olas solitarias.
Ni tú ni yo, podremos sobrevivir,
a la profundidad de dolores,
que nos recorren el alma.
Déjame partir, sin pena
Déjame abandonarte sin gloria.
En silencio,
antes que la muerte nos separe.
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