marian
Poeta adicto al portal
Sentía caer mi alma en un oscuro y profundo pozo,
sentía que me desvanecía con esa fría neblina,
sentía que todos mis sentidos hoy fallecían,
sentía que mi corazón se paraba...
Cuando tu adiós llegó y sólo de tí tu sombra me quedó...
Desolada, abatida, ya sin fuerzas ni valor para luchar,
a la muerte yo llamé, rogando su piedad, clamando por
su compañía, pues la vida ya no me pertenecía,
arrebatada por tu partida, ya no más quisé vivir...
Pues mi vida, es tu presencia,
y mi muerte tu ausencia,
tus latidos mi sangre,
tu amor mi corazón...
Ahora, en la soledad de la mañana y de la noche,
con lágrimas por mares y sonrisas por entierros,
ya no me queda nada más en este mundo,
que mi hélida lápida y mi húmeda tierra...