Andeco
Poeta recién llegado
Tapándome la boca te grito,
contengo entre las palmas no solo
el apretón que hoy no le di a tu cuerpo,
sino también tu nombre de cigarro y humo.
He construido en tu ausencia un abanico,
una pared hecha de miedos, kilómetros y sueños.
No puedo salir de tu recuerdo: por dentro
me inundo en ecos y por fuera me descalabro en huesos.
¿Cuándo te fuiste?
No fue lunes,
tampoco viernes,
estoy seguro de que nunca partiste porque mi martes
Sintió tu perfume en el norte
y el miércoles
te vi por el sur navegando entre los mares de la tarde.
La noche del jueves me llamaste a oscuras
Para decirme que en mis yemas aún perduras,
irremediable y pura.
Ahora que mi sábado a llegado espero puedas darme descanso,
No pido la paz,
tampoco la calma anhelo,
solo espero que destruyas mis muros
para gritar juntos el frío cuando llegue domingo.
contengo entre las palmas no solo
el apretón que hoy no le di a tu cuerpo,
sino también tu nombre de cigarro y humo.
He construido en tu ausencia un abanico,
una pared hecha de miedos, kilómetros y sueños.
No puedo salir de tu recuerdo: por dentro
me inundo en ecos y por fuera me descalabro en huesos.
¿Cuándo te fuiste?
No fue lunes,
tampoco viernes,
estoy seguro de que nunca partiste porque mi martes
Sintió tu perfume en el norte
y el miércoles
te vi por el sur navegando entre los mares de la tarde.
La noche del jueves me llamaste a oscuras
Para decirme que en mis yemas aún perduras,
irremediable y pura.
Ahora que mi sábado a llegado espero puedas darme descanso,
No pido la paz,
tampoco la calma anhelo,
solo espero que destruyas mis muros
para gritar juntos el frío cuando llegue domingo.