Kabuki
Poeta recién llegado
Cuando los que no tienen que dormir duermen al fin
Madreperla, la serenata
en el obús y el arreglo de capulíes
en la cazuela, figuras de polichinelas
y cementerios de los que
se aferraron a un peñasco
y cayeron hasta el pétreo de Andrómeda.
Donde no había ningún corcel alado;
solo olas, fuertes y frescas,
que amontonaban con una capa de
algas y conchas los cuerpos de Hölderlin.
en el obús y el arreglo de capulíes
en la cazuela, figuras de polichinelas
y cementerios de los que
se aferraron a un peñasco
y cayeron hasta el pétreo de Andrómeda.
Donde no había ningún corcel alado;
solo olas, fuertes y frescas,
que amontonaban con una capa de
algas y conchas los cuerpos de Hölderlin.
¿Por qué empezar la segunda
Infancia con el introito de una tragedia
De Verdi?
Infancia con el introito de una tragedia
De Verdi?
Grandes cucarachas en la
cavidades de los ojos del ahogado,
que en su puño, un aro
de estrella es arrebatado
por un salmón blanco
que muta en forma de pirámide
como la secta de alguna princesa oscura
arraigada tal vez en Pekín.
cavidades de los ojos del ahogado,
que en su puño, un aro
de estrella es arrebatado
por un salmón blanco
que muta en forma de pirámide
como la secta de alguna princesa oscura
arraigada tal vez en Pekín.
¿Por qué el egoísmo
es punible según el evangelio
de San Pe y San Pa?
es punible según el evangelio
de San Pe y San Pa?
Una luna o quien sabe mil,
olímpica y arrogante,
enciende las pupilas de los sonámbulos,
que ven que arrancan las tripas de
sus madres y ramonean los callos
de sus padres; y que beben
absenta en una taberna
y juegan cachito en el tambor
de la guitarra que interpreta
"la romería de los inocentes
que olvidaron su casa",
mientras son dirigidos a compás
del cómitre, donde se lanzan
de cabeza, hacia un pozo,
rompiéndose todos los huesos,
y glorificándose al fin
a esa divina Calma.
olímpica y arrogante,
enciende las pupilas de los sonámbulos,
que ven que arrancan las tripas de
sus madres y ramonean los callos
de sus padres; y que beben
absenta en una taberna
y juegan cachito en el tambor
de la guitarra que interpreta
"la romería de los inocentes
que olvidaron su casa",
mientras son dirigidos a compás
del cómitre, donde se lanzan
de cabeza, hacia un pozo,
rompiéndose todos los huesos,
y glorificándose al fin
a esa divina Calma.