Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Cuando me hablan tus mariposas y con sus
alas acarician mi sueño, me cuentan
que te vieron junto al río, con la
cara triste . No sé si es por
mi ausencia, no sé si es
por otra causa que te aflige.
¿Será posible que me añores y que aún
habite en tus entrañables besos?, en tu ¿boca?
O en tu ¿piel?..
Lo sé, solo es un sueño, pero, ¿porque no pensarlo?,
¿Porque no puedo esperar un suspiro que se te allá caído?..
Las distancias, crueles cumbres de olvido, la ausencia de
tus palabras me tienen en este desierto que es tuyo, con
la sequía en la boca, aturdido de espejismos , caminando
en el otro sentido.
No veo ya lo que pasa, eso no importa, eso ¡no vale aquí!.
El tiempo se ha perdido en tu recuerdo, se ha detenido
en un momento bueno, donde el reloj nos vio
juntos , donde la noche amparo tu boca que
soño con besos en la mía.
Seco, es el adjetivo que debe definirme.
negro mi color y amarillo el sabor, el de los otros
besos , que no son míos ,que no logran alcanzarme
que ni siquiera pueden rosar las
ganas y que ¡no quiero!.
La pena me sigue como un perro fiel a donde voy,
donde despierto y donde descanso, cuando
me refugio en un lugar insano a beber, en medio
del puerto, en medio de todos, a través de las noches negras
buscando tus ojos
con los míos llorando llenos de tus lagrimas
y de alcohol.
A veces huyo de esos lugares de muerte y corro
la calle con ¡furia! , hasta llegar a la orilla del mar, con la esperanza
de que ya no me puedes alcanzar y creo que soy
libre… creo que estoy curado de esos ojos
que me enfermaron , pero, como perro
fiel la pena me sigue y se sienta en
la playa a esperar,
negro lleno de sombras y de
ojos brillantes que me
recuerda que debo llorar
para sanar un rato de ¡ti! y
¡odiarte! porque no estas
y ¡matarte¡, si te pudiera
matar…
y amarte , ¡amarte¡ como
un loco, en esta maldita costa,
al lado de este mar donde tú no estás.
¡Nada me importan estas gaviotas negras que
me circundan! ,¡ nada me importan las algas
que me cubren! , nada le importa a mis
ojos, ni a mi ¡cara ¡sumergida en la arena
solo quiero … no verte, no quererte
en esta noche impía de muerte.
Donde todo se destruye, yo estoy, donde todo
se termina yo comienzo , es ahí… cuando
me hablan tus mariposas y me dicen
que te vieron con la cara triste y me subo
a sus alas y todo …
vuelve a empezar.
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