Palpo tu vientre húmedo
batido
sudoroso
inadvertido por mis manos
coloco mis ojos
en una abertura de tu blusa
y bajo hasta el límite imaginario de tu cuerpo
e intento contenerlo.
Derramo por el contorno de tus pliegues
los gemidos que fluyen de mis labios
ahorco tu aliento
para que no se fugue en un suspiro
cierro tu mirada
en un roce
en una caricia
en un ademán que amenaza con devorarte
consumo mis ansias
en un brusco frenesí
huelo tu esencia
que sabe a flores
en aromas despabilados.
Grito
levanto mis manos
aprisiono en mis brazos
el aire que huye de nosotros
hacia nosotros.