Cuando por fin te logre olvidar

Rey de la Patagonia

Poeta adicto al portal
Hoy se me ocurrió cortarme el pelo,

fue algo que se me ocurrió

un poco tarde,

no sé si necesito cortarme,

pero se me ocurrió cortarme el pelo

un poco tarde.


Las calles amarillas y otras blancas

personas presurosas en su marcha,

y todas caminan en contra de mí

como si fuera un cometa

en medio de meteoros,

voy esquivando sus caras

y mi melena parece una estela

una estela negra de cometa

y en contra.


¡Permiso! Señor,

permiso,

disculpe usted que llevo prisa,

debo cortarme el pelo

y es tarde

cada vez es mas tarde.


Y busco los llanos de las plazas

busco los escaños más blancos

quiero el que más se parezca a un balcón,

un balcón que de al boulevard,

quiero a un balcón que opine

y que vestido de escaño blanco

tenga ínfulas de sitial,

un sitial con quien conversar,

un sitial a quien revelar

mi real intención

de escapar.


Mi pelo quiero cortar

y no sé si realmente lo necesito,

por ejemplo, conversar.


Renunciar por un momento

al inútil esfuerzo de esperar

a los espejos

interpelando al silencio

mirando mis rodillas,

y respirar

¡respirar! tan hondo como se pueda

sintiéndome socorrido

por tus brazos,

y adormecerme en el recuerdo

de todas nuestras tardes.


Sitial tu y yo debemos conversar

cada vez más,

¿Realmente crees que necesito

mi pelo cortar?

cada tarde vengo aquí

cada tarde cuando me siento vencido

y corro presuroso por las calles

queriendo mi pelo cortar.


Como ayer hoy se me ocurrió

un poco tarde,

cada vez más tarde

se me ocurre acordarme,

permiso,

señor,

permiso,

que ya es tarde

y mi pelo quiero cortar,

renunciar por un momento

al inútil esfuerzo de esperar

a los espejos,

cuando por fin te logre olvidar.

 
Hoy se me ocurrió cortarme el pelo,

fue algo que se me ocurrió

un poco tarde,

no sé si necesito cortarme,

pero se me ocurrió cortarme el pelo

un poco tarde.


Las calles amarillas y otras blancas

personas presurosas en su marcha,

y todas caminan en contra de mí

como si fuera un cometa

en medio de meteoros,

voy esquivando sus caras

y mi melena parece una estela

una estela negra de cometa

y en contra.


¡Permiso! Señor,

permiso,

disculpe usted que llevo prisa,

debo cortarme el pelo

y es tarde

cada vez es mas tarde.


Y busco los llanos de las plazas

busco los escaños más blancos

quiero el que más se parezca a un balcón,

un balcón que de al boulevard,

quiero a un balcón que opine

y que vestido de escaño blanco

tenga ínfulas de sitial,

un sitial con quien conversar,

un sitial a quien revelar

mi real intención

de escapar.


Mi pelo quiero cortar

y no sé si realmente lo necesito,

por ejemplo, conversar.


Renunciar por un momento

al inútil esfuerzo de esperar

a los espejos

interpelando al silencio

mirando mis rodillas,

y respirar

¡respirar! tan hondo como se pueda

sintiéndome socorrido

por tus brazos,

y adormecerme en el recuerdo

de todas nuestras tardes.


Sitial tu y yo debemos conversar

cada vez más,

¿Realmente crees que necesito

mi pelo cortar?

cada tarde vengo aquí

cada tarde cuando me siento vencido

y corro presuroso por las calles

queriendo mi pelo cortar.


Como ayer hoy se me ocurrió

un poco tarde,

cada vez más tarde

se me ocurre acordarme,

permiso,

señor,

permiso,

que ya es tarde

y mi pelo quiero cortar,

renunciar por un momento

al inútil esfuerzo de esperar

a los espejos,

cuando por fin te logre olvidar.

Es más dificil olvidar que amar desde luego. Hermoso poema amigo Rey. Un saludo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba