Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando pronuncio tu nombre
un mirlo de pico amarillo
toma notas de mis letras
en su canto.
No sé, hay celos en él que se me escapan,
hay curvas envueltas en noche
que aprenden a rozar la mañana.
Caen las sábanas de un cuerpo inquieto
que tiembla
en silencio
todo él
sólo alas.
Sólo las mejillas reconocen el beso
cuando pronuncio tu nombre,
cuando rasgo las cuerdas
de una guitarra
y tomo tu vientre
y miro
como la luz
come directamente de mi mano,
es esa libertad
que desconoce,
y es bueno que así sea,
la sinrazón de un puño.