Viento de américa
Poeta adicto al portal
Quiero morirme nomás un ratito
para ver si la Luna sigue saliendo por el mismo lado,
si mi perro aúlla mi ausencia
y se sale a buscarme en las calles que juntos caminamos.
Morirme sólo unas horas.
Comprobar si en los sepelios se cuentan chistes malos.
Darles una palmadita en el hombro a los que me lloren.
Oír decir a los que ni me conocían: ¡ Qué bueno era este cabrón !
Pensándolo mejor, morirme uno o dos meses.
Pedirle al que lea mis poemas: ¡ No leas esas pendejadas !,
pero que no me haga caso, y mejor aún,
los lea a sus hijos.
Morirse es fácil. Lo malo es que no te acostumbras.
para ver si la Luna sigue saliendo por el mismo lado,
si mi perro aúlla mi ausencia
y se sale a buscarme en las calles que juntos caminamos.
Morirme sólo unas horas.
Comprobar si en los sepelios se cuentan chistes malos.
Darles una palmadita en el hombro a los que me lloren.
Oír decir a los que ni me conocían: ¡ Qué bueno era este cabrón !
Pensándolo mejor, morirme uno o dos meses.
Pedirle al que lea mis poemas: ¡ No leas esas pendejadas !,
pero que no me haga caso, y mejor aún,
los lea a sus hijos.
Morirse es fácil. Lo malo es que no te acostumbras.