manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Miro la ahora occisa mañana
el cenit que cae curvilíneo al ocaso
rojo de sangre y negro de la cabeza.
Bienamada hembra dueña de mis mil y un delirios,
sales erguida en medio del mar celeste,
ni roja ni negra ni cayendo curvilínea,
sales furtiva emotiva y dorada como el fulgor de la luz de brisa.
Sales empapada de celeste mar,
llena de estrellas como arena en que dejas huella,
sales como dragón marino desboronando
mi navío cuerpo incendiándolo.
Mira las copas néctares de vino,
miro que miré el dorado suavizar de sus pies,
miro como flota mi cabeza por el suelo,
miro que ya es de noche y no esta.
el cenit que cae curvilíneo al ocaso
rojo de sangre y negro de la cabeza.
Bienamada hembra dueña de mis mil y un delirios,
sales erguida en medio del mar celeste,
ni roja ni negra ni cayendo curvilínea,
sales furtiva emotiva y dorada como el fulgor de la luz de brisa.
Sales empapada de celeste mar,
llena de estrellas como arena en que dejas huella,
sales como dragón marino desboronando
mi navío cuerpo incendiándolo.
Mira las copas néctares de vino,
miro que miré el dorado suavizar de sus pies,
miro como flota mi cabeza por el suelo,
miro que ya es de noche y no esta.