albin lainez
Poeta recién llegado
Un silencio que espanta
tiéndese
bruscamente entre ojos
y espalda
para decir la verdad la finitud
tal vez ajusticiar esta duda
Un manto a los oídos
exime
no deja siquiera el sonido lábil
que hurga bajo epidermis
No hay
nadie más en el mundo
que pronuncie buendía siquiera
o el ruido de un zapato alguna canción
Como muerto ya
solo escucha el pálido
zumbido del corazón
tiéndese
bruscamente entre ojos
y espalda
para decir la verdad la finitud
tal vez ajusticiar esta duda
Un manto a los oídos
exime
no deja siquiera el sonido lábil
que hurga bajo epidermis
No hay
nadie más en el mundo
que pronuncie buendía siquiera
o el ruido de un zapato alguna canción
Como muerto ya
solo escucha el pálido
zumbido del corazón
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