Cuando somos uno

Nataliamar

Poeta recién llegado
De dulzura y azucarillos generas todos tus besos,
impregnando hasta encharcar de ternura mis senos,
sacudiendo con flechazos de escalofríos mis huesos,
transformando el frío hielo en temible y voraz fuego.
Tatuando en mi cuello penetrante tú aroma y celo,
queriéndome en cada segundo, amándome con esmero,
cambiando de forma convirtiéndonos en un cuerpo,
deseamos lo imposible, sin renunciar a los anhelos.
Estando conectados apretando y sellando huecos,
recorriendo los centímetros, en tu piel de centeno,
bañándonos con cálida luz, erizándonos los bellos,
imprimimos los olores de tus curvas a mis lamentos.
Volando juntos, cegados, ignoramos a los ajenos,
abrazamos sin mesura, recíprocos en ritmo verso,
y de beber de tu labios bocanadas de aire fresco,
traducimos los sonidos en compases imperfectos.
Abrigamos el ambiente con algodones y terciopelo,
fotografiando en mente un océano de sentimientos,
nos damos razones para no probar ningún alimento.
tallando en vida, perennes huellas de tórrido cielo.


nataliamar ( 23.11.12 )
 
Última edición:
Buenas Jorge,
es un gran halago cuando proviene de un maestro.
Sinceramente muchas gracias por escribirme y dedicarme un ratito.
Un gran saludo,
nataliamar.
 

Tus versos son una delicia mi querida amiga Natalia,
la pasión, el deseo, la lascivia vibran por tus versos de una exquisita
sensibilidad. Gracias por este delicioso regalo. Un abrazo.
 
Muchas gracias por tus palabras, es un gran placer compartir con todos mis versos.
Un fuerte abrazo desde el corazón.
Nataliamar.
 
Saludos Ana, es un placer dar un poquito de mi, pero más aún que tegas un huequito para leerlo. Eres muy generosa. un saludo, Nataliamar .
 
El placer es mío Tere,
eres muy generosa, y te agradezco de corazón que me dejes tus comentarios.
Un saludo grande,
Nataliamar.
 
De dulzura y azucarillos generas todos tus besos,
impregnando hasta encharcar de ternura mis senos,
sacudiendo con flechazos de escalofríos mis huesos,
transformando el frío hielo en temible y voraz fuego.
Tatuando en mi cuello penetrante tú aroma y celo,
queriéndome en cada segundo, amándome con esmero,
cambiando de forma convirtiéndonos en un cuerpo,
deseamos lo imposible, sin renunciar a los anhelos.
Estando conectados apretando y sellando huecos,
recorriendo los centímetros, en tu piel de centeno,
bañándonos con cálida luz, erizándonos los bellos,
imprimimos los olores de tus curvas a mis lamentos.
Volando juntos, cegados, ignoramos a los ajenos,
abrazamos sin mesura, recíprocos en ritmo verso,
y de beber de tu labios bocanadas de aire fresco,
traducimos los sonidos en compases imperfectos.
Abrigamos el ambiente con algodones y terciopelo,
fotografiando en mente un océano de sentimientos,
nos damos razones para no probar ningún alimento.
tallando en vida, perennes huellas de tórrido cielo.


nataliamar ( 23.11.12 )


Hermoso, pasional y delirante poema, lleno de dulzura y amor.
Me ha encantado cada línea.
Saludos cordiales, estrellas.
 
Así es César,
gracias por detenerte en mi verso y por compartir tus impresiones conmigo, eres muy amable.
un saludo.
Nataliamar.
 
De dulzura y azucarillos generas todos tus besos,
impregnando hasta encharcar de ternura mis senos,
sacudiendo con flechazos de escalofríos mis huesos,
transformando el frío hielo en temible y voraz fuego.
Tatuando en mi cuello penetrante tú aroma y celo,
queriéndome en cada segundo, amándome con esmero,
cambiando de forma convirtiéndonos en un cuerpo,
deseamos lo imposible, sin renunciar a los anhelos.
Estando conectados apretando y sellando huecos,
recorriendo los centímetros, en tu piel de centeno,
bañándonos con cálida luz, erizándonos los bellos,
imprimimos los olores de tus curvas a mis lamentos.
Volando juntos, cegados, ignoramos a los ajenos,
abrazamos sin mesura, recíprocos en ritmo verso,
y de beber de tu labios bocanadas de aire fresco,
traducimos los sonidos en compases imperfectos.
Abrigamos el ambiente con algodones y terciopelo,
fotografiando en mente un océano de sentimientos,
nos damos razones para no probar ningún alimento.
tallando en vida, perennes huellas de tórrido cielo.


nataliamar ( 23.11.12 )
Sutilileza intensa
 
De dulzura y azucarillos generas todos tus besos,
impregnando hasta encharcar de ternura mis senos,
sacudiendo con flechazos de escalofríos mis huesos,
transformando el frío hielo en temible y voraz fuego.
Tatuando en mi cuello penetrante tú aroma y celo,
queriéndome en cada segundo, amándome con esmero,
cambiando de forma convirtiéndonos en un cuerpo,
deseamos lo imposible, sin renunciar a los anhelos.
Estando conectados apretando y sellando huecos,
recorriendo los centímetros, en tu piel de centeno,
bañándonos con cálida luz, erizándonos los bellos,
imprimimos los olores de tus curvas a mis lamentos.
Volando juntos, cegados, ignoramos a los ajenos,
abrazamos sin mesura, recíprocos en ritmo verso,
y de beber de tu labios bocanadas de aire fresco,
traducimos los sonidos en compases imperfectos.
Abrigamos el ambiente con algodones y terciopelo,
fotografiando en mente un océano de sentimientos,
nos damos razones para no probar ningún alimento.
tallando en vida, perennes huellas de tórrido cielo.


nataliamar ( 23.11.12 )

Sutilileza intensa en una poesia que amplia
ese nectar de amor y deja un brillo que se
baña entre erizados y pasionales instantes
que han quedado como remarcados en esas
huellas finales que son sentimiento desbor
dado.
excelente. saludos siempre amables de
luzyabsenta
 

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