sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando sus claveles le hacían sonreír,
entre su buena luz que me hacia sellar
la paz que mi cuerpo poseía en su verdad,
pues así fue como los claveles le hacían sonreír
a la dama de donde su amor
le llenaba el corazón
de gotas de alegría
como así su pensamiento
era su primer tema poemario
porque sus claveles eran su sentir
sus aplausos entre muchos te amos
es cuando todo se vuelve a poner
en cada lado de sus ritmos
para florecer entre sus obras
y su mente
de poder abrir el amor
y dejar en ellos sus paisajes
que encendían en la rima
en la lágrima que englobaba
su altura en las derramados acantilados
que chocaban sus maravillas con sus besos,
era así como todo tenía que venir
para ver el futuro deseo
de acercarse a sus labios
y decir a los claveles
que eran más que un aroma
eran el relucir de su corona
y era como sonreía y se creaba
la verdad en su nombre
pues nació un poema nombrando a sus apellidos
y volvieron a relucir sus momentos
y a encenderse su viva imagen
que tendría que llegar para ver
a los mejores pensamientos
y así se hacía la luz
y volaban los sueños
en luciérnagas
para que estás los llevarán
al más allá
y así se hizo clavel el sol
y los ramos de flores
eran el amor
que detenía al compás
y lo volvía a peinar
con sus leyendas y sabores
de poder iluminar su mensaje
en el centro de una silueta
de donde la luz cabalgaba
y la convertía en pasión
no deteniendo a las palabras
porque el amor
no las compra
pero si las regala por detalles
para las buenas vistas
que detenían sus ojos
en un poema que expresaba
y soñaba
para verla de nuevo
y acelerar su ritmo
en mitad de sus letras
colgadas en sus alas
para que volaran y crearan
su libertad más que ganada.