Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Apenas te encontré surtió su efecto
la pócima ancestral de tu conjuro,
latió mi corazón y te aseguro
que por primera vez latió perfecto.
Apenas te encontré brotó el afecto,
el tibio resplandor de un blanco puro;
mis ojos percibieron, te lo juro,
el cielo en tu mirar, mi predilecto.
Al roce de tu piel mi piel se cura,
se moja con tu sed, se vuelve fuente
al son del manantial de tu cintura...
Apenas te encontré, floridamente,
un sol amaneció en mi noche oscura
perlándome de auroras pecho y frente.
la pócima ancestral de tu conjuro,
latió mi corazón y te aseguro
que por primera vez latió perfecto.
Apenas te encontré brotó el afecto,
el tibio resplandor de un blanco puro;
mis ojos percibieron, te lo juro,
el cielo en tu mirar, mi predilecto.
Al roce de tu piel mi piel se cura,
se moja con tu sed, se vuelve fuente
al son del manantial de tu cintura...
Apenas te encontré, floridamente,
un sol amaneció en mi noche oscura
perlándome de auroras pecho y frente.
Última edición: