Edgardo Ruiz Beldarrain
Poeta recién llegado
Cerré tus ojos
con el mismo beso
que cerré alguna vez
las tapas de la Biblia
que no siempre honre,
buscando el perdón
ya sin palabras
por la vida que tal vez
no merecí
mientras existía
con el mismo beso
que cerré alguna vez
las tapas de la Biblia
que no siempre honre,
buscando el perdón
ya sin palabras
por la vida que tal vez
no merecí
mientras existía
Y sentí el vacío que se abre
en el precipicio de lo eterno,
y en el silencio sepulcral
de aromas dulzones que detesto,
deseando convertirme
en una flor de tu encierro.
en el precipicio de lo eterno,
y en el silencio sepulcral
de aromas dulzones que detesto,
deseando convertirme
en una flor de tu encierro.
y ahogue las palabras
por no haberlas dicho
hace tiempo.....
Y no enjugue las lágrimas
por despecho
por no haberlas dicho
hace tiempo.....
Y no enjugue las lágrimas
por despecho
La Cruz que bendice
tu partida, es la misma
que en mis espaldas llevo
por no compartir tu ida
en el tiempo
tu partida, es la misma
que en mis espaldas llevo
por no compartir tu ida
en el tiempo
Y los cirios ...........
que iluminan el alma
sin pecados de vida
liberada al viento
los mismos cirios
de luces tristes
se apagan en mí
con el último aliento
que iluminan el alma
sin pecados de vida
liberada al viento
los mismos cirios
de luces tristes
se apagan en mí
con el último aliento
Los pétalos de cada flor
de cada corona en el recuerdo
serán espinas,
que ceñirán mi frente
que harán sangrar
como sangrará el corazón
al ya no verte...
de cada corona en el recuerdo
serán espinas,
que ceñirán mi frente
que harán sangrar
como sangrará el corazón
al ya no verte...