Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Hoy y desnudo en mi existencia,
deje correr la imaginación de la vida.
Te vi como Eva,
cuando las hojas de los deseos
tapaban las angustias de las manos.
Manos que cubrían los pensamientos
impúdicos de corazones en el paraíso.
Si, en el paraíso de las penumbras
de este cuarto tan tuyo y mío.
Al volar las ideas,
recorrimos las delicias que brindan
las sensaciones de tomarnos así solo así.
En corceles bravíos de fuego y pasión.
Al final ocurrió lo inevitable,
el Dios tiempo nos hecho de la pasión,
dejando esta sensación que siento
sin tu presencia.
deje correr la imaginación de la vida.
Te vi como Eva,
cuando las hojas de los deseos
tapaban las angustias de las manos.
Manos que cubrían los pensamientos
impúdicos de corazones en el paraíso.
Si, en el paraíso de las penumbras
de este cuarto tan tuyo y mío.
Al volar las ideas,
recorrimos las delicias que brindan
las sensaciones de tomarnos así solo así.
En corceles bravíos de fuego y pasión.
Al final ocurrió lo inevitable,
el Dios tiempo nos hecho de la pasión,
dejando esta sensación que siento
sin tu presencia.