Raamses
Poeta asiduo al portal
Siempre que estés abrazada a las nubes
De repente verte caer como una estrella fugaz
Estabas flotando ya, en tu silencioso brillo
Sin saber que agujero formarás al despertar
Tu silencio perpetuo dice todo lo que no quiero escuchar
Jugándote siempre la carta de la distancia
Bajando el telón con tu recíproco dolor
Con ese maldito cáncer en el corazón
Miras hacia abajo y sonríes con lágrimas
Sigues elevándote despidiéndote de lo que no quieres
Y sigue estando caliente el rincón de tu silueta eterna
Pero te noto cansada y con sueño
En el infierno de lo apacible
Hay un sufrimiento por lo imperfecto de estar vivo
Florecen esos matices sin sombras
Hay una sonrisa en tus labios y una queja en tu interior
Agotada de tanto dolor que te vuelve muda
Cortada tantas veces desde adentro
Amada en tu laberinto de dudas
Pero hoy te noto tan apagada y sin llamas
Extenuada de pender en el fin eterno
Sin poder descansar de tu propia alma
Siempre te vi difusa lejos de aquí
Por no decir que ya no hay luna en tus ojos
Siempre te vi tan desesperada por dentro
Odiando el amanecer continúo en tu ventanal
Hay un aire que no se quiere dejar respirar
Hay una belleza que no se quiere dejar mirar
Hay un tormento que no quiere dejar de cortar
Y obstinada te vi corriendo hacia el abismo
Cuando tengas ganas de dormir
No estabas muerta, es que no querías sentir
De repente verte caer como una estrella fugaz
Estabas flotando ya, en tu silencioso brillo
Sin saber que agujero formarás al despertar
Tu silencio perpetuo dice todo lo que no quiero escuchar
Jugándote siempre la carta de la distancia
Bajando el telón con tu recíproco dolor
Con ese maldito cáncer en el corazón
Miras hacia abajo y sonríes con lágrimas
Sigues elevándote despidiéndote de lo que no quieres
Y sigue estando caliente el rincón de tu silueta eterna
Pero te noto cansada y con sueño
En el infierno de lo apacible
Hay un sufrimiento por lo imperfecto de estar vivo
Florecen esos matices sin sombras
Hay una sonrisa en tus labios y una queja en tu interior
Agotada de tanto dolor que te vuelve muda
Cortada tantas veces desde adentro
Amada en tu laberinto de dudas
Pero hoy te noto tan apagada y sin llamas
Extenuada de pender en el fin eterno
Sin poder descansar de tu propia alma
Siempre te vi difusa lejos de aquí
Por no decir que ya no hay luna en tus ojos
Siempre te vi tan desesperada por dentro
Odiando el amanecer continúo en tu ventanal
Hay un aire que no se quiere dejar respirar
Hay una belleza que no se quiere dejar mirar
Hay un tormento que no quiere dejar de cortar
Y obstinada te vi corriendo hacia el abismo
Cuando tengas ganas de dormir
No estabas muerta, es que no querías sentir