Soñadora Lilyan
Poeta recién llegado
Cuando tuvieramos 99
De nuevo aquí en esta ventana
complice mia de tantas ganas
de no querer olvidarte,
como siempre sentada en aquel sillón
complice de todo lo maravilloso que pasó.
Viene a mi mente una y otra vez
constantemente aquellas estrellas
que encendimos y hoy lucen ya apagadas
porque alguien ya les contó
que no las veremos más para jugarnos un dominó.
Ya la luna me reclamó
dice que se merecía una explicación,
la misma que yo no te dí,
aquel día que te marchaste sin mí,
dejando mis nervios extraviados.
Tuve que convocar a una junta general
donde explicaba a cada llave de esta casa
que tal vez te fuiste a Marte,
para ya nunca más regresar
y así no te esperaran más.
Traté de explicar a todos
al que no convenzo aún
es a este corazón que no deja de amarte
y que soñó que caminaríamos juntos
por la nieve cuando tuviéramos 99.
Lilyan
De nuevo aquí en esta ventana
complice mia de tantas ganas
de no querer olvidarte,
como siempre sentada en aquel sillón
complice de todo lo maravilloso que pasó.
Viene a mi mente una y otra vez
constantemente aquellas estrellas
que encendimos y hoy lucen ya apagadas
porque alguien ya les contó
que no las veremos más para jugarnos un dominó.
Ya la luna me reclamó
dice que se merecía una explicación,
la misma que yo no te dí,
aquel día que te marchaste sin mí,
dejando mis nervios extraviados.
Tuve que convocar a una junta general
donde explicaba a cada llave de esta casa
que tal vez te fuiste a Marte,
para ya nunca más regresar
y así no te esperaran más.
Traté de explicar a todos
al que no convenzo aún
es a este corazón que no deja de amarte
y que soñó que caminaríamos juntos
por la nieve cuando tuviéramos 99.
Lilyan