Nicolas Bera
Poeta recién llegado
CUANDO UN ÁRBOL FALLECE
Cuando un árbol fallece
deja un vacío en el suelo
que no se suple con nada:
ni el sonido que entierra
su solitario cuerpo
lastimado en otro suelo;
ni la luz que anda sola
en el lago diáfano
hecho por ángeles;
ni la sombra que es ala
de un pájaro de nieblas
nacido sobre el viento.
Cuando un árbol fallece
deja un vacío en el suelo
que no lo llena nadie;
sólo el bisbiseo lagrimal
lo anega con sus manos,
de sal absorta,
con sus astros caídos
y sus nubes viajeras;
sólo el llanto lo anega
en estrellas pequeñas.
Cuando un árbol fallece
deja un vacío en el suelo,
-redondo como un nido-
para acunar su pena.