Hay que considerar la producción artística como un proceso total donde los artistas están posicionados en el proceso. El arte responde a una necesidad, refleja lo que se está moviendo en el inconsciente de la época, los problemas, conflictos, es más, la obra artística constituye un intento de solución de esos problemas, de la misma manera que el sueño lo es. Los sueños se pueden clasificar de muchas maneras, yo voy a clasificarlos en individuales y colectivos. Los sueños individuales son aquellos que se hacen cargo sólo de los problemas y tensiones del sujeto individual, una pérdida de trabajo, un tema amoroso, etc., pero los sueños colectivos son aquellos que nacen de las tensiones de la colectividad. En el arte ocurre lo mismo, existe un arte que nace de lo que se mueve en el mundo personal del artista y un arte que nace de las grandes tensiones de época. El arte clásico es aquel que responde a las tensiones permanentes de la humanidad, los dramas de Shakespeare son dramas universales y de todos los tiempos, los clásicos griegos también.
Si ustedes leen alguna historia del arte verán que el arte constituye un proceso con leyes propias, y cómo los artistas se colocan en ese proceso. Cada nuevo movimiento nace como respuesta a los anteriores. Un periodo de mucho realismo puede provocar como respuesta un movimiento de mucha irrealidad, etc.
Ahora recuerdo una frase, pero no recuerdo al autor: el arte no imita a la vida, la vida imita al arte.
Me atrevería a decir que la función del arte en una colectividad es la misma que la del sueño para los hombres: sugerir soluciones a los problemas. Claro, así como a veces tenemos pesadillas, así existen obras que más que dar soluciones representan los temores máximos del hombre: la muerte. Y, aún peor: no alcanzar el reconocimiento.
El arte constituye un intento de curación, como ocurre con el sueño. Representar las pesadillas que nos acosan produce un gran alivio. También anima representar las esperanzas.
Volviendo a la pregunta que inició el tema: ¿cuándo es rechazado el arte de un artista? Cuando innova demasiado y aún el público no ha educado su gusto estético para esa obra. Cuando la obra del artista va en contra de los valores morales de la época. Por ejemplo en un periodo religioso una obra antireligiosa será rechazada. Así como existe censura en los sueños, existe una censura colectiva a ciertas expresiones artísticas.
Si ustedes leen alguna historia del arte verán que el arte constituye un proceso con leyes propias, y cómo los artistas se colocan en ese proceso. Cada nuevo movimiento nace como respuesta a los anteriores. Un periodo de mucho realismo puede provocar como respuesta un movimiento de mucha irrealidad, etc.
Ahora recuerdo una frase, pero no recuerdo al autor: el arte no imita a la vida, la vida imita al arte.
Me atrevería a decir que la función del arte en una colectividad es la misma que la del sueño para los hombres: sugerir soluciones a los problemas. Claro, así como a veces tenemos pesadillas, así existen obras que más que dar soluciones representan los temores máximos del hombre: la muerte. Y, aún peor: no alcanzar el reconocimiento.
El arte constituye un intento de curación, como ocurre con el sueño. Representar las pesadillas que nos acosan produce un gran alivio. También anima representar las esperanzas.
Volviendo a la pregunta que inició el tema: ¿cuándo es rechazado el arte de un artista? Cuando innova demasiado y aún el público no ha educado su gusto estético para esa obra. Cuando la obra del artista va en contra de los valores morales de la época. Por ejemplo en un periodo religioso una obra antireligiosa será rechazada. Así como existe censura en los sueños, existe una censura colectiva a ciertas expresiones artísticas.