chejonak
Poeta recién llegado
Caminando en los senderos
de lugares inexistentes,
creados mas que nada
por mi inconsciente,
no supero la sensación de dolor
causado por algo
que hoy me es indifente.
Suspirando el temor
que la vergüenza me ha dado,
las personas que me miran
sin piedad me condenan,
como el malvado desorientado,
que hoy pide clemencia.
La luna que me acompaña
en la inseguridad de mi noche,
soledad que ataca,
sin desprecio ataca.
Y hoy al despertar
siento lo mismo que en mi sueño,
abrumante dolor
que no cicatriza en mi pecho,
y ella en la esquina me ve pasar
todos los días me ve pasar,
maldita rutina que deseo cambiar
pero ninguna realidad se puede borrar,
y menos la mía
que siempre será igual.
de lugares inexistentes,
creados mas que nada
por mi inconsciente,
no supero la sensación de dolor
causado por algo
que hoy me es indifente.
Suspirando el temor
que la vergüenza me ha dado,
las personas que me miran
sin piedad me condenan,
como el malvado desorientado,
que hoy pide clemencia.
La luna que me acompaña
en la inseguridad de mi noche,
soledad que ataca,
sin desprecio ataca.
Y hoy al despertar
siento lo mismo que en mi sueño,
abrumante dolor
que no cicatriza en mi pecho,
y ella en la esquina me ve pasar
todos los días me ve pasar,
maldita rutina que deseo cambiar
pero ninguna realidad se puede borrar,
y menos la mía
que siempre será igual.