Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando vengas
no tendré nada que ofrecerte .
He olvidado sonreír ,
he dejado de admirar los colores
del crepúsculo
y de las alas de las aves .
He olvidado el sonido del río ,
de las rocas labrando su cause.
He dejado atrás al caminante
que solía handar conmigo.
He olvidado como es la brisa
de un amanecer campirano.
He dejado atrás al Sol
y he hundido mi alma en la oscuridad .
He hecho del trovador
mi poesía ensangrentada.
He olvidado la palabra amor
entre la falsedad de una caricia ,
de una sonrisa y un abrazo .
He dejado aun lado la pipa
y el escrito de la monotonía ,
me he revestido de soledad y de utopías .
Es por eso que cuando vengas
encontrarás un cadáver oxidado
por el paso de la araña ,
sentado tras el ventanal del hastío .
Es por eso que cuando vengas
será demasiado tarde
me habré ido con el gorrión
en el cobijo del silencio nocturno .
Sebastian Dusalgi .
no tendré nada que ofrecerte .
He olvidado sonreír ,
he dejado de admirar los colores
del crepúsculo
y de las alas de las aves .
He olvidado el sonido del río ,
de las rocas labrando su cause.
He dejado atrás al caminante
que solía handar conmigo.
He olvidado como es la brisa
de un amanecer campirano.
He dejado atrás al Sol
y he hundido mi alma en la oscuridad .
He hecho del trovador
mi poesía ensangrentada.
He olvidado la palabra amor
entre la falsedad de una caricia ,
de una sonrisa y un abrazo .
He dejado aun lado la pipa
y el escrito de la monotonía ,
me he revestido de soledad y de utopías .
Es por eso que cuando vengas
encontrarás un cadáver oxidado
por el paso de la araña ,
sentado tras el ventanal del hastío .
Es por eso que cuando vengas
será demasiado tarde
me habré ido con el gorrión
en el cobijo del silencio nocturno .
Sebastian Dusalgi .